12 horas para sobrevivir
por Adrián Ruiz Ante un mundo lleno de ira, violencia y sin suficientes cárceles para contenerla, los nuevos padres de Norteamérica decidieron, para dar un aparente “control” a la situación, otorgar el derecho de matar, violar o robar a cualquier ciudadano sin ...
por Adrián Ruiz
Ante un mundo lleno de ira, violencia y sin suficientes cárceles para contenerla, los nuevos padres de Norteamérica decidieron, para dar un aparente “control” a la situación, otorgar el derecho de matar, violar o robar a cualquier ciudadano sin cargos o repercusiones, sólo durante 12 horas y una vez al año.
Bajo tales argumentos se rige la escalofriante premisa del filme, con un desarrollo espeluznante y punzante. Tal y como se ha expuesto en cintas como Hostal, la película funge como una radiografía sobre la perversidad y la maldad intrínseca en el ser humano cuando no hay límites, ya sea monetarios o en cuanto a leyes; el ser humano tiene el potencial de perpetrar los delitos más atroces. Esto es lo que se expone en esta propuesta en la que también se manifiestan alegorías sociales y políticas.
A través de cinco personajes principales: un buscador de venganza, una pareja, una madre y una hija afroamericanas, 12 horas para sobrevivir posee más elementos que su antecesora, La noche de la expiación. En la anterior el suspenso se desarrollaba en un interior, ahora se recurre a los exteriores en los que la maldad y la forma en la que el ser humano destruye y mata a diestra y siniestra son expuestas, dejando anonadado al espectador, sobre todo por la forma y las situaciones manejadas a través de 103 minutos provistos de tensión.
Comparada con su antecesora la cinta se torna más cruda y contundente en su premisa, provee un mayor espectro de situaciones, violencia más detallada y visceral, los cuales la visten de mayor oscuridad y tensión.
Dirige:
James DeMonaco.
Actúan:
Frank Grillo, Michael K. Williams.
