HUÉRFANOS

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La Critica 09/06/2014 00:00
HUÉRFANOS

Por Adrián Ruiz Villanueva

 “Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”, reza una famosa frase, tal vez por ello se han llevado a la pantalla grande vidas de héroes de la nación como Morelos, Hidalgo o algunos pasajes de Ignacio Zaragoza, en 5 de mayo: La batalla, en las cuales el resultado no ha sido del todo favorecedor, en parte porque los matices de los personajes lucen unidimensionales y fungen como alegorías, donde se carece de complejidades en los personajes.

Ahora bajo la visión de una mujer, además extranjera, Guita Shcyfter cincela la figura de Melchor Ocampo en el séptimo arte, personaje de pensamiento liberal que cambió el destino de la nación firmando el tratado de Ocampo-McLane y redactando las leyes de Reforma, las cuales nos siguen rigiendo actualmente. El encargado de darle rostro es Rafael Sánchez Navarro, en la versión madura, y Alan Alarcón, en su faceta juvenil. Todo indicaría que el resultado sería aburrido, pero además de exponer el pensamiento de este personaje, en el que la justicia era su convicción, además de exponer la separación entre el Estado, el Ejército y la Iglesia, la propuesta de Shcyfter aborda las pasiones y complejidades, en las cuales se podría hablar incluso de una doble moral, a las que se enfrenta el personaje; incluso hay alusiones metafóricas a Moisés, el personaje bíblico. Ambos elementos, el profesional y personal le otorgan valor y dinamismo a la cinta, a pesar de que pudiese llegar a cansar por una narrativa pausada.

Honores y palmares se vierten sobre la efigie de Dolores Heredia, en el papel de la nana Ana María Escobar, quien nutre de convicciones y edifica las pasiones del personaje principal. Con una gala de histrionismo de primer nivel, Heredia se bate en un duelo con Sánchez Navarro y apoya a Alan Alarcón en la ejecución de la premisa. Además de Heredia la figura femenina, con su respectiva importancia, queda implícita en los papeles de Paola Medina, la hija revolucionaria; y Claudette Maillé, actriz fetiche de Shcyfter, quien funge como la madre adoptiva del protagonista y refiere en una de sus líneas “hay que ver por el bien común, pues ver por uno mismo es una vulgaridad”.

Decorosa y bien cuidada se aprecia la dirección de arte, en la que la recreación de una época, en cuanto a movimientos, vestuario, usos y costumbres, se percibe natural. Huérfanos con connotaciones en el título, sobre el estado de los personajes principales y sobre la situación del país tras independizarse de España, se rige como un ejercicio bien librado, digno de ser un referente  a pesar de que la narrativa puede llegar a ser cansada, incluso hay una versión de dos horas con 45 minutos, la cual es exhibida en la Cineteca Nacional. 

Dirige:

Guita Schyfter.

Actúan:

Dolores Heredia.

Rafael Sánchez Navarro.

 

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