Illuminati

¿Por qué hasta ahora decidió Joel Ortega revelar los desperfectos de la línea si lleva en el cargo de director más de un año? ¿Lo hizo para mejorar su imagen y lograr su ansiado anhelo de ser jefe de Gobierno en 2018?

COMPARTIR 
Juan Carlos Sánchez Magallán 26/03/2014 02:19
Illuminati

Inevitable reflexionar sobre la Línea 12 del Metro, inaugurada por Marcelo Ebrard, ahora aspirante a dirigir un partido político (PRD), donde goza de las mayores simpatías de la gente, que no de sus dirigentes. A pregunta expresa de la encuestadora Parametría a la población abierta, Marcelo Ebrard tiene 31%; Cuauhtémoc Cárdenas, 28%; Carlos Navarrete, 4%, y Carlos Sotelo, 1%; entre la militancia perredista Ebrard tiene 40%; Cárdenas, 38%; Navarrete, cinco por ciento. Si es el de mayor popularidad, ¿por qué no lo dejan llegar?, ¿a quién estorba o incomoda su liderazgo? En el tema de la Línea Dorada dirigida por Joel Ortega, iniciando meteórica carrera pública al amparo de Ebrard desde que lo contrató como “ideólogo” del PRI-DF siendo candidato plurinominal en el lugar tres, después de Ebrard e Ignacio Marván. No fueron asambleístas por el triunfo del PRI en toda la ciudad. Nombrado secretario de Seguridad Pública, Ebrard solicitó su renuncia por la catástrofe ocurrida a los jóvenes en el News Divine; así perdió la posibilidad de sucederlo. Resucitado por Miguel Ángel Mancera en el Sistema de Transporte Colectivo Metro, su activo protagonismo ha generado diversos dolores de cabeza y la baja en la imagen de su jefe. Sólo el incremento al costo del pasaje lo desaprueba 70% de la población del DF y 28% considera que es lo peor que ha hecho. El desalojo de los vagoneros, a quienes va a tranquilizar con una beca de apoyo, el movimiento #posmesalto, que birla accesos en las estaciones del Metro, su enfrentamiento con el sindicato de trabajadores y su líder Fernando Espino. De ahí que Ortega esté calificado con un saldo negativo de -7% de opinión efectiva, sólo superado por Rosario Robles (8%) y Dolores Padierna, con 19 por ciento. ¿Será por esto que ahora le vendió a su jefe Mancera hacer una tormenta en un vaso de agua por las diferencias que tiene con las empresas que construyeron la Línea 12 del Metro, varando a medio millón de habitantes del oriente de la ciudad? Cierto, es garantizar la seguridad absoluta de las personas, pero los desperfectos y vicios ocultos que toda construcción tiene fueron de su conocimiento al firmar el acta recepción con el director del Proyecto Metro; dicha minuta refiere: “Existen diversos trabajos faltantes o mal ejecutados que se describen en los documentos que se agregan (anexos 05, 06, 07, 08 y 09) para formar parte de la misma, pero que no impiden el servicio regular y seguro de dicha línea”.  Significa que Ortega tuvo conocimiento de todos los problemas existentes. ¿Por qué hasta ahora decidió hacer del conocimiento público los desperfectos de la línea si lleva en el cargo de director más de un año? ¿Lo hizo para mejorar su imagen y lograr su ansiado anhelo de ser jefe de Gobierno en 2018? ¿Por qué evitar que las empresas constructoras realicen el mantenimiento preventivo y correctivo de las fallas y vicios ocultos que en toda edificación surgen? Y todavía más cuando mediante la póliza número 932309, expedida por Fianzas Monterrey, éstas “se obligan a responder por los defectos que resultaren de los trabajos realizados y de cualquier otra responsabilidad”, con la coadyuvancia del STC para supervisar, vigilar y comprobar el estricto cumplimiento de las obligaciones a cargo del contratista en el sentido de concluir los trabajos faltantes y subsanar los mal ejecutados de manera plena y satisfactoria para la administración pública”. ¿Mancera le seguirá comprando sus ideas?

                *Presidente del Congreso Nacional de la Abogacía, A.C.

                juancarlossanchezmagallan@gmail.com

Comparte esta entrada

Comentarios

Lo que pasa en la red