Ignominias

México siempre fue líder en la región del Caribe, centro y sur del continente latinoamericano, gracias a esto merecíamos el más absoluto de los respetos de nuestros vecinos del norte. Sin embargo, el TLC firmado por Carlos Salinas nos ubicó más en los intereses hegemónicos de su bloque económico.

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Juan Carlos Sánchez Magallán 05/02/2014 01:45
Ignominias

Cuba y México han sido pueblos hermanos, del puerto de Veracruz salió en el Granma Fidel Castro y un grupo decidido de guerrilleros a dar la pelea al dictador Batista para arrebatarle el poder y transformar la isla, usada por los estadunidenses para sus excesos. Cierto es, la democracia no es la principal divisa del régimen de los hermanos Castro, también es que, frente al bloqueo económico de los Estados Unidos de Norteamérica, Cuba tiene un buen sistema de educación, salud y deporte. Los Juegos Olímpicos lo demuestran.

México siempre fue líder en la región del Caribe, centro y sur del continente latinoamericano, gracias a esto merecíamos el más absoluto de los respetos de nuestros vecinos del norte. Sin embargo, el TLC firmado por Carlos Salinas nos ubicó más en los intereses hegemónicos de su bloque económico. Ernesto Zedillo, dolarizado mentalmente, no hizo excepción. Fue Vicente Fox, en uno de sus rancheros arranques en reunión de presidentes en Monterrey, Nuevo León, donde le espetó a Fidel Castro la famosa frase del “comes y te vas”, para quedar bien con su homólogo texano, George W. Bush. La grosería política y diplomática provocó tensiones entre ambos gobiernos que incluyeron el retiro de ambos embajadores, Jorge Bolaños salió de México y Roberta Lajous de Cuba.  Previsiblemente un grupo de mexicanos decidimos impulsar la asociación Juárez en el Siglo XXI, A. C., Marcelo Ebrard, José Elías Romero Ápis, Beatriz Pagés, Alfredo Leal, Agustín Arriaga Rivera, Sergio García Ramírez, Pedro Ramírez Vázquez, Carlos Arteaga, Antonio Plascencia y líderes sociales, profesionistas y académicos del país. Recuerdo con beneplácito a nuestro tesorero en esta agrupación, Efrén Calvo, que partió a Cuba para organizar actividades de la Asociación con motivo del Bicentenario del natalicio de Benito Juárez. Efrén fue Cónsul de Gonzalo Martínez Corbalá en Cuba. Nuestra delegación participó en un ciclo de conferencias en la Universidad de La Habana, instalamos una placa de bronce en la casa de Benito Juárez y ofrecimos la primera conferencia en la embajada mexicana, gracias a la inteligencia del embajador José Ignacio Piña Rojas (ahora en República Dominicana), quien antes de la recepción que ofreció a nuestra delegación me anticipó lo siguiente: “Juan Carlos, llevo tres meses aquí; comprenderás que las tensiones están al máximo, he realizado dos eventos y los cubanos me han hecho el vacío, te comento por si, dadas las 7:30 pm, hora de la cita en la embajada, sólo estamos tú y yo con nuestras cónyuges”. Agradeciendo la sinceridad del embajador Piña y en correspondencia a sus atenciones, expresé, “te prometo que en mi discurso nada diré que provoque tu remoción del cargo”.

Para sorpresa y alegría del embajador llegaron más de 400 invitados, todos importantes (el secretario de Educación, el cronista de La Habana, los líderes de la Gran Logia Masónica, intelectuales, profesionistas, deportistas, periodistas, artistas, etcétera).

En mi intervención expliqué la solidaridad, fraternidad y cariño que unen a ambos pueblos históricamente. Mencioné la foto de la ignominia cuando en 1962 México no levantó el dedo aprobatorio para expulsar de la OEA a Cuba, demostrando de esta manera no ser ciervos de Estados Unidos. Por ello, ¡bien por la reunión del presidente Enrique Peña Nieto con Fidel Castro!, aunque los conservadores maderistas lo critiquen. ¿O no, estimado lector?

                *Abogado y político

                jcsanchezmagallan@hotmail.com

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