Escándalos

El crimen organizado sigue flagelando a los estados de Sinaloa, Tamaulipas, Coahuila, Durango, Veracruz, Zacatecas, Jalisco, Guerrero, Morelos y Michoacán.Los llamados grupos de autode-fensa, armados y financiados por el crimen organizado, siguen reproduciéndose como hongos...

El presidente Enrique Peña Nieto rendirá informe ante el Congreso de la Unión de actividades, alcances y logros de su responsabilidad como mandatario de la nación. Sociedad y analistas de política esperamos que su contenido sea realista y objetivo, lo contrario será una quimera resultado del trabajo de su gabinete y oportunidad de evaluación para medir eficacia y entrega a las encomiendas asignadas. Lo cierto es que en este año se han suscitado una serie de escándalos, ejemplos sobran. En seguridad pública: el crimen organizado sigue flagelando a los estados de Sinaloa, Tamaulipas, Coahuila, Durango, Veracruz, Zacatecas, Jalisco, Guerrero, Morelos y Michoacán.  Los llamados grupos de autodefensa, armados y financiados por el crimen organizado, siguen reproduciéndose como hongos; los asesinatos, el derecho de piso, la extorsión y los secuestros son el pan de cada día; niños asesinados en Coyuca de Benítez y jóvenes en Zapopan, así como fosas clandestinas son ejemplos muy claros de una violencia que no cede, sino  al contrario, está escalada al nivel del terrorismo y, si no, recordemos las emboscadas a policías federales en tierra caliente, el boicot a las subestaciones eléctricas de la región. ¿Y el estallido de la Torre de Pemex? Qué decir del vergonzoso espionaje del gobierno estadunidense, acechando a Peña Nieto cuando fue candidato y a todo aquel que se les ocurra, asunto reclamado tibiamente por el embajador Eduardo Medina Mora por ausencia de autoridad moral, virtud a su paso por el Cisen y la PGR, donde siempre “les consintió todo”, como lo fue Rápido y Furioso. No debe haber pretexto, en México existen 336 policías por cada 100 mil habitantes y la ONU sostiene, “son suficientes 289 para una buena seguridad pública”. Qué decir de tantos palacios municipales tomados por pueblos con la correspondiente quema de patrullas. ¿Ira popular?

En justicia: de escándalo fue, por tecnicismos jurídicos de la Corte, la liberación de la secuestradora francesa Florence Cassez, del narcotraficante Caro Quintero; y Raúl Salinas con su inexplicable enriquecimiento. Los excesos de su ex presidente ministro Genaro Góngora y sus romances de nómina, metiendo a la cárcel a sus mujeres, pensionado toda su vida.

El Poder Legislativo y sus pugnas, primero por los dineros de la bolsa parlamentaria del PAN y ahora la presidencia de su partido. ¿Protagonistas? Los senadores Madero y Cordero, agreguemos la corrupción generada a partir de “la autoasignación de recursos” de diputados federales para privilegiar obras de infraestructura de sus distritos, donde “algunos cobran diezmo” a los presidentes municipales y, para rematar, en el Senado, La Cocoa en cada michoacano un caballero templario ve.

En política, el derroche de dinero de partidos políticos y el IFE, la corrupción de los ex gobernadores Granier, Femat y De los Santos.

Mercedes San Juan con tropiezos estadísticos en el costo de la violencia y el PIB, los errores editoriales de Chuayffet, la inacción y desprestigio de Rosario Robles, la incertidumbre que despliega declarativamente Osorio Chong, las pifias de Murillo Karam, etcétera.

Peña Nieto ha manifestado que cumplirá con todos sus compromisos de campaña, ¿lo logrará con el equipo de trabajo que le acompaña? ¿O en la serenidad de la soledad palaciega evaluará resultados para reincorporar gente leal, de valores y principios, con ganas de hacer bien la tarea? El Presidente debe aprender de los errores, ¿o no, estimado lector?

                *Abogado y político

                jcsanchezmagallan@hotmail.com

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