Discriminación

Es una conductaculturalmente fundada, sistemática y socialmente extendida de desprecio y rechazo contra una persona o grupo de personas, sobre la base de un prejuicio negativo o estig-ma relacionado con una desventaja inmerecida.

Como sociedad aspiramos a tener una vida digna y justa para tener acceso a los beneficios que las leyes nos otorgan.

La discriminación es una conducta culturalmente fundada, sistemática y socialmente extendida de desprecio y rechazo contra una persona o grupo de personas, sobre la base de un prejuicio negativo o estigma relacionado con una desventaja inmerecida, y que tiene por efecto (intencional o no) dañar sus derechos y libertades fundamentales.

Las causas de discriminación son: por razón de origen étnico, nacional, lengua, sexo, género, identidad indígena, expresión de rol de género, edad, discapacidad, condición jurídica, social o económica, apariencia física, condiciones de salud, características genéticas, embarazo, religión, opiniones políticas, académicas o filosóficas, identidad o filiación política, orientación o preferencia sexual, estado civil, por su forma de pensar, vestir, actuar, gesticular, por tener tatuajes o perforaciones corporales, etcétera, son condiciones inherentes a una persona o grupo de personas, siendo imposible modificar o sustituirlas para buscar la aprobación del conjunto social.

En nuestro país persisten las conductas discriminatorias; por los medios nos enteramos de la indígena mazateca cuyo hijo nació en el jardín de un hospital de Oaxaca donde le negaron la atención; el niño discriminado por hablar en su lengua en Nuevo León; la niña dada de baja en la escuela por tener dos padres y no papá y mamá; el niño vendedor de chicles y dulces violentado en Chiapas por un funcionario; las 600 personas de la comunidad gay, reunidos en un teatro de la capital de Durango, atacadas con gas pimienta por grupos religiosos radicales en franca actitud homofóbica. El lenguaje cotidiano es otra manifestación de cultura discriminatoria, que aún usa las palabras “indio, jodido, naco, pobretón, marrano, maricón, loser”, etcétera, ocasionando que, quien las recibe efectivamente se sienta ofendido o agraviado, en donde la situación económica, ser mujer, edad y apariencia, son elementos de distinción que abonan al menoscabo, exclusión y el impedimento del pleno goce de los derechos humanos.

La discriminación se previene y elimina educando y culturizando a la sociedad, con leyes e instituciones que la combatan, para lograr niveles de igualdad en el acceso a los servicios de salud y la accesibilidad a los establecimientos que la prestan; en los derechos de participación política; en los de procuración de justicia; en los educativos y culturales, en los de expresión de ideas, conciencia o religiosa, en el maltrato físico o sicológico por condición de discapacidad, apariencia física, forma de vestir, hablar, gesticular o asumir públicamente la orientación o preferencia sexual, identidad de género, etcétera. A la restricción a cualquier espacio público, empleo o centro educativo, o condicionar las oportunidades de empleo, permanencia o ascenso laborales en razón de embarazo, discapacidad, edad y calidad de persona egresada de instituciones educativas públicas o privadas y antecedentes penales.

Jacqueline L’Hoist, titular del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México, informó que 72% de los capitalinos considera que existe discriminación. Junto a su jefe, Miguel Mancera, lanzarán en el Palacio del Ayuntamiento el Gran Acuerdo de la Ciudad de México por la Igualdad y la no Discriminación, para consolidar la cultura en derechos humanos y diversidad, arraigada en el DF. ¿O no, estimado lector?

                *Abogado y político

                jcsanchezmagallan@hotmail.com

Temas: