Reacomodo en telecomunicación

COMPARTIR 
José Rubinstein 11/07/2014 01:08
Reacomodo en telecomunicación

La retrasada y luego apresurada reforma secundaria en telecomunicaciones implica tal complejidad técnica que a los ajenos a la materia nos dificulta la comprensión cabal de su contenido. La apreciación a primera vista es que las leyes secundarias aprobadas tienen el primordial cometido de acotar el predominio ejercido por dos —acaso tres— decisivos concesionarios del sector. En todo caso, dichos concesionarios han aprovechado y resguardado los privilegios recibidos de parte de las obsequiosas autoridades que en su momento otorgaron a particulares el usufructo de determinados bienes de la Nación.

Las leyes se proyectan a favor de las mayorías, sin dedicatoria específica a unos cuantos. Las complicadas reformas ahora establecidas en telecomunicaciones, luego de 54 años de vigencia de la Ley Federal de Radio y Televisión y casi 20 años de la Ley Federal de Telecomunicaciones, son objeto  de desmesuradas y disonantes críticas emitidas por la pluralidad de visiones interesadas en la materia.

Los detractores de Televisa esgrimen que la televisora aumentará la comercialización en sus canales televisivos, adquirirá más empresas cableras y ampliará la concentración en el mercado de paga. El duopolio televisivo continuará siendo predominante. En concreto, Televisa planea consolidarse en el rubro de televisión restringida y en telefonía celular compitiendo con América Móvil. La esperada alianza entre AT&T y DIRECTV permitirá a su empresa Sky ampliar su participación en televisión restringida.

Por su parte, América Móvil, controladora de Telmex y Telcel también ha sido objeto de innumerables cuestionamientos sobre su preponderancia en el sector de telecomunicaciones. La Canitec ha gastado millonadas impugnando al monopólico consorcio Telmex y Telcel en constantes desplegados de página entera en los principales diarios nacionales, incluso señalando a dicha empresa como socia de  Dish México.

Propósito principal del Legislativo en la presente reforma es terminar con las censurables prácticas a cargo de los agentes preponderantes aludidos, repartiendo el pastel entre un mayor número de participantes, por lo cual se adoptará las siguientes medidas: Autorizar tres nuevas cadenas de televisión, dos privadas y una pública. Televisa no podrá participar en las nuevas licitaciones   — a diferencia de América Móvil—. Televisa deberá compartir su infraestructura —antenas, torres, etc.—  Con los nuevos permisionarios, lo que les facilitará en tiempo e inversión el inicio de operaciones. Televisa compartirá gratuitamente sus señales con sus competidores para que éstos las retransmitan. Tampoco podrá Televisa participar en cotidianos medios impresos. Televisa incluirá tres canales de programación nacional independiente y queda impedida de firmar contratos de exclusividad.

Por su parte América Móvil ha reaccionado en una jugada que puede convertir al aparente perdedor en ganador, anunciado la desincorporación y venta de activos para dejar de ser preponderante en el sector de telecomunicaciones y  poder ofrecer nuevos servicios dentro de la convergencia. Asimismo, el consorcio informó que su filial Telmex renuncia a ejercer la opción de compra de 51% de las acciones del capital social de Dish México. De ésta forma América Móvil podrá accesar al triple play, es decir, ofrecer los servicios de telefonía fija y móvil, internet y televisión de paga.

La reforma autorizada incluye beneficios tangibles: eliminación de costos por larga distancia nacional fija y móvil —¿Los van a subsidiar o ahora cobran abusivamente?— lo que generará un ahorro global anual de más de 19 mil millones de pesos. Consulta gratuita de saldo telefónico. Duración anual de la tarjeta de prepago.  Portabilidad entre empresas en máximo 24 horas. Mayor oferta de contenidos en televisión a través de la multiprogramación. Fortalecimiento del Instituto Federal de Telecomunicaciones.

Según la OCDE el retraso en la aprobación de las reformas aludidas nos ha ocasionado en los últimos cuatro años, pérdidas por 100 mil millones de dólares. Llegará el día en el que las pérdidas por lo no hecho se transformen en utilidades por lo sí hecho.

                *Analista

                jrbi80@hotmail.com

Comparte esta entrada

Comentarios