Sanar la salud pública

COMPARTIR 
José Rubinstein 27/06/2014 02:24
Sanar la salud pública

La sensibilidad política es un apreciado y escaso don que las más de las veces pasa inadvertido, precisamente por eso.

El primer conflicto laboral, carta de presentación del autoritario presidente Gustavo Díaz Ordaz, fue el movimiento en defensa de los derechos gremiales de los médicos internos y residentes de las instituciones públicas de seguridad social del Estado, el cual prácticamente se prolongó a lo largo del primer año de gobierno. Los médicos en cuestión pugnaban por mejores condiciones de contratación, salarios dignos y ajustar el horario de 36 horas seguidas de guardia por 12 horas de descanso. Lo que bien pudo ser una oportunidad para un entrante gobierno conciliador, más bien, fue un anticipo del modus operandi de un gobierno represor. GDO: “El desorden abre las puertas a la anarquía o a la dictadura… procederemos en forma prudente pero vigorosa contra los responsables”.

Hoy, casi a medio siglo de distancia del conflicto médico referido, el cúmulo de negligencias, desaciertos, carencias y precaria situación financiera en torno a las distintas instituciones de salud pública en todo el país, coloca en grave riesgo la permanencia de las mismas. Sólo la firme y atinada intervención del Estado podría rescatar el indispensable servicio que proporcionan los distintos organismos públicos de salud.

Cinco años atrás, en 2009, en el Hospital de Pediatría del Centro Médico de Occidente, del IMSS, en Guadalajara, Jalisco, fue atendido un joven de 15 años de edad por una aparente afección asmática. La condición del paciente se fue complicando y luego de siete intervenciones quirúrgicas abdominales practicadas en dos semanas, el paciente falleció. Según el certificado médico correspondiente, la causa fue una infección intestinal. Es ahora, como consecuencia de la demanda por mala praxis interpuesta por el padre del desdichado joven, que fueron giradas sendas órdenes de aprehensión contra 16 médicos implicados. La reacción al respecto fue contundente; el pasado domingo miles de médicos con bata blanca y trabajadores del sector salud se manifestaron hasta el Zócalo del Distrito Federal y en 25 estados de la República, exigiendo la suspensión de la criminalización de su ejercicio profesional y la cancelación de las órdenes de aprehensión contra sus 16 colegas de Jalisco. Por lo pronto, ha surgido el movimiento #Yo Soy 17, denunciando un deterioro constante y paulatino de los servicios públicos de salud, aunado a faltantes de medicamentos, instrumental y demás materiales, precariedad que atenta contra la seguridad y dignidad de los pacientes y obstaculiza las condiciones del desempeño médico.

Y cómo no mencionar el alud financiero que está por copar al IMSS, cuyo déficit por jubilaciones, pensiones y costos administrativos alcanza 18 mil millones de pesos anuales y cuyas reservas financieras fueron ya agotadas en 2013. Se prevé la insolvencia financiera total del Instituto para 2016. Reveladores datos proporcionados por la OCDE: El IMSS cuenta con 1.6 camas por cada mil usuarios, cuando el promedio entre los miembros del organismo es de 4.9 camas. En México, el gasto administrativo como porcentaje del gasto total de salud es tres veces mayor al erogado por los otros integrantes de la organización.

En cuanto al ISSSTE, su déficit rebasa los 14 mil millones de pesos, de acuerdo a datos ofrecidos por su propio director general.

Aun cuando la Comisión de Arbitraje Médico exentó a los 16 médicos demandados, resulta indefendible la deficiente atención proporcionada en clínicas y hospitales del sector salud, sin embargo, bajo qué criterio técnico se responsabiliza a 16 distintos facultativos por negligencia médica. De extenderse esta práctica, los mismos médicos evitarán asumir riesgos, en detrimento de sus pacientes. ¿Es negligencia médica cuando por incompetencia administrativa y desviaciones presupuestales se carece del equipo, materiales, infraestructura y medicamentos necesarios?

Un sólo diagnóstico: Se requiere sanar las instituciones de salud pública del país.

                *Analista

                jrubi80@hotmail.com

Comparte esta entrada

Comentarios

Lo que pasa en la red