UNAM: que hable el espíritu

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José Rubinstein 28/03/2014 01:52
UNAM: que hable el espíritu

¿Es autónomo quien comparte su casa con asaltantes?

El Auditorio Justo Sierra, el más grande de Ciudad Universitaria, recinto propio para actividades académicas, políticas y culturales, situado en la Facultad de Filosofía y Letras, rebautizado como Auditorio Che Guevara por integrantes del Movimiento Estudiantil de 1968, fue ocupado en septiembre de 2000 por diversos grupos de estudiantes, aunque propiamente ya había sido tomado desde abril de 1999 al inició de la larga huelga de casi diez meses de la UNAM, —huelga que terminó con la entrada de la PFP en la UNAM— transformándolo en un espacio “autónomo y rebelde”. Desde entonces en dicho sitio se han impartido talleres, ha sido comedor popular, cine sin butacas ni sillas, bodega, narcotienda y dormitorio en cuevas llamadas catacumbas. Allí fue creada la Okupación Auditorio Che Guevara, el lugar fue declarado autónomo, de trabajo autosugestivo, libre y rebelde, acorde a los nuevos tiempos que marcan la lucha de clases, pasando de la etapa de resistencia a la de ofensiva, razón por la cual fue establecida también la Coordinadora Anticapitalista de Grupos, Colectivos, Cooperativas e Individuos.

 Han transcurrido desde entonces 15 años y el Auditorio Justo Sierra —más bien injusto y cerrado— permanece secuestrado por vandálicos fósiles que desenfadados regentean el sitio. Tres rectores han sido incapaces de recuperar el inmueble confiscado a escasos pasos del edificio donde despachan. Compartimos el orgullo de la autonomía, pero ¿es preferible soportar la permanente presencia de bárbaros invasores de instalaciones públicas de la UNAM que permitir el desalojo de estos malvivientes por parte de la fuerza pública, recuperar el espacio confiscado y de paso la autoridad? La UNAM ocupada por grupúsculos radicales es menos autónoma que la UNAM liberada por la fuerza pública.

Mientras la rectoría analiza la forma de recuperar el auditorio confiscado por colectivos de activistas, la madrugada del pasado 3 de marzo, alrededor de 70 integrantes de diversos colectivos, encapuchados, aparentemente con chalecos antibalas, provistos con palos, pistolas de balines y artefactos para producir descargas eléctricas, asaltaron y desalojaron violentamente a un reducido grupo de guardianes del autodenominado Okupas que pernoctaba en el multicitado auditorio, los que posteriormente se reagruparon para recuperar su guarida.

En enérgica respuesta, quienes integran las dependencias académicas y de investigación, así como trabajadores de la UNAM, suscribieron un documento —39 mil 159 firmas— exigiendo a aquellos que indebidamente ocupan el Auditorio Che Guevara a que inmediatamente lo devuelvan a la institución, rechazando a la vez cualquier acto de violencia. En posterior asamblea de “estudiantes y colectivos”, la única conclusión a la que éstos llegaron fue la negativa a devolver el foro reclamado por la congregación universitaria.

Con profundo pesar percibimos a la comunidad universitaria postrada ante una runfla de pelafustanes delincuentes a los cuales inauditamente ha empoderado, implorando nuevamente su gentileza para abandonar el inmueble secuestrado durante tres lustros. La autoridad deja de serlo al ser incapaz de hacer que se le obedezca, que se cumplan sus órdenes.

Como si vivieran en tierra de nadie, antier, tras una marcha desde La Bombilla a Ciudad Universitaria reivindicando el control del Auditorio Justo Sierra, alrededor de 150 integrantes del grupo Okupa custodiados por 500 granaderos, avanzaron hasta la plaza de la rectoría, procediendo a pintarrajear muros con consignas como “No al desalojo del Che. Ocupa y resiste”. Al ser replegados por los granaderos algunos anarquistas y Okupas, varios de ellos encapuchados, fueron perseguidos infructuosamente a lo largo de la explanada de rectoría al tiempo que éstos lanzaban piedras, botellas y mentadas. Siendo rigoristas, la autonomía universitaria fue violada en forma estúpida.

Que hable el espíritu, que la UNAM sea liberada. Doctor Narro ¿Hasta cuándo, hasta dónde?

                *Analista

                jrubi80@hotmail.com

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