Mujeres meritorias

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José Rubinstein 14/03/2014 02:05
Mujeres meritorias

Alberto A. Bachelet, general de Brigada a cargo de la Dirección de Contabilidad de la Fuerza Aérea de Chile durante el golpe de Estado del 11 septiembre 1973 en contra del gobierno de Salvador Allende. Interrogado y torturado por sus propios compañeros de armas y juzgado por un consejo de guerra por “Traición a la Patria”. Murió en la cárcel el 12 marzo 1974, justo hace 40 años.

Salvador Allende, símbolo del socialismo moderado en Chile. Presidente del Senado de 1966 a 1969. Electo Presidente de la República en su cuarto intento en 1970. Aspiró a instaurar el socialismo por la vía democrática. El 11 septiembre 1973, el recién nombrado comandante en jefe del Ejército, Augusto Pinochet, encabezó el golpe militar contra el régimen del doctor Salvador Allende, quien rechazó las exigencias de rendición y finalmente se suicidó en el Palacio Presidencial de la Moneda.

Michelle Bachelet, pediatra de 62 años, hija de Alberto A. Bachelet se convierte en la primera mujer reelecta en la Presidencia de Chile. El reto que afronta la nueva Presidenta es formidable, ya que recibe un país con  crecimiento a lo largo de los últimos cuatro años de 5.5% anual, economía sana, democracia estable y una ciudadanía empoderada. Aun así, Chile es un país desigual en que la población sin recursos no tiene el acceso requerido a la educación. Michelle Bachelet se comprometió a implementar tres reformas: constitucional, fiscal y educativa. El reto esencial es alcanzar la requerida educación con oportunidades para todos, gratuita y de calidad.

Isabel Allende, socialista, primera presidenta del Senado en Chile en 200 años de historia, hija de Salvador Allende, encargada de colocar la banda presidencial a la también socialista Michelle Bachelet.

Momento histórico en el que cuatro décadas después, las hijas de Alberto A. Bachelet y Salvador Allende, quienes junto con sus familias además fueron objeto de la represión del régimen dictatorial de Augusto Pinochet, protagonizan el democrático relevo de la Presidencia de Chile.

Menciono a Camila Vallejo, joven diputada de 26 años de edad, de filiación comunista, cuyo rostro se identifica con las protestas estudiantiles iniciadas tres años atrás a favor de la educación gratuita y de calidad y quien seguramente será un factor determinante dentro de la Comisión de Educación de la Cámara.

Ocasión insólita en que en la región latinoamericana cuatro mujeres están al frente del Poder Ejecutivo de sus respectivos países. Además de Michelle Bachelet en Chile; en Argentina gobierna Cristina Kirchner; en Brasil, Dilma Rousseff y en Costa Rica, Laura Chinchilla.

Surge la interrogante sobre la factibilidad de que una mujer gobierne México. En nuestro país ha habido seis mujeres gobernadoras y muy probablemente el número crezca a partir de las elecciones del próximo año. Además, por primera ocasión los partidos políticos habrán de cumplir por mandato constitucional con la equidad de género, equilibrando el número de candidatos hombres y mujeres a la Cámara de Diputados, al Senado y a los Congresos locales y para evitar Juanitas, los suplentes deberán ser del mismo género.

Es normal observar a mujeres destacar en sus distintas especialidades, ocupando cada vez posiciones de mayor relevancia y responsabilidad, incluyendo el ámbito público. Ninguna mujer debe reprimir sus aspiraciones profesionales y desde luego debe ser considerada por sus capacidades, no por el género que representa. Soy de la opinión que las mujeres no deben ser valoradas en bloque, como miembros de un club que basta con mostrar su credencial para ingresar. Debe elegirse al mejor, hombre o mujer, independiente a cumplir con cuotas de género o con las estadísticas y si prevalecen mujeres por sus méritos, adelante.

                *Analista

                jrubi80@hotmail.com

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