Hace 50 años

Hoy hace 50 años, curioso me acerque a un grupo de personas que se amontonaban en torno a un aparador de la avenida Insurgentes… le habían disparado varios tiros a John Kennedy. John F. Kennedy, bocanada de aliento generacional que a los 43 años se convirtió en el ...

Hoy hace 50 años, curioso me acerque a un grupo de personas que se amontonaban en torno a un aparador de la avenida Insurgentes… le habían disparado varios tiros a John Kennedy.

John F. Kennedy, bocanada de aliento generacional que a los 43 años se convirtió en el presidente 35 de Estados Unidos y el primero nacido en el siglo XX. Diametral contraste con Dwight Eisenhower, quien tras dos periodos, abandonó la presidencia a los 70 años.

Kennedy desde su campaña presidencial comprendió y explotó el alcance de los medios de comunicación, principalmente la televisión. El primer debate televisado de la historia ocurrió entre John Kennedy y el vicepresidente Richard Nixon, acaparando la audiencia de 60% de la población. Nixon, pálido y ojeroso por una reciente enfermedad, se negó a ser maquillado. Finalmente, los televidentes dieron como ganador a Kennedy, mientras que los escuchas de radio consideraron que Nixon se impuso en el mismo.

Ya como presidente JFK continuó afianzando su vínculo mediático, iniciando 1961 convocó a una primera rueda de prensa, atendida por 65 millones de espectadores. Las andanzas de John Kennedy y su muy atractiva y distinguida esposa Jacqueline atrajeron múltiples reflectores, el interés de revistas de sociales e incluso de gente común, traspasando fronteras. Así, de repente, nos veíamos interesados en los devaneos de “Jack” —el Presidente— o en la vestimenta y el nuevo estilo que Jackie imponía en el decorado de la Casa Blanca, la cual por cierto, fue abierta a visitas públicas.

John F. Kennedy inició sus poco más de mil días en el poder con su trascendente apotegma: “Preguntad, no qué puede hacer su país por vosotros, preguntad, qué pueden hacer vosotros por su país”.

De entre lo sobresaliente:

Alianza para el Progreso. Plan de ayuda a países del continente americano, contra agresión y subversión, buscando una más justa distribución de la riqueza, además de reformas agrarias y sociales, mediante inversión de 80 mil millones de dólares durante diez años, aportando EU  25% por medio de la OEA.

Invasión a Bahía de Cochinos. Ocurrida en abril 1961 por parte de mil 500 exiliados cubanos entrenados por la CIA, planeación heredada de la administración Eisenhower. Rotundo fracaso, 100 invasores muertos y el resto hechos prisioneros por Fidel Castro.

Crisis de misiles. Episodio definitivo de los tiempos de JFK. El 15 octubre de 1962 se descubrió que la URSS instaló misiles en territorio cubano. Kennedy impuso un bloqueo naval, abriendo canales de diálogo con el Kremlin, en desacuerdo con su mando militar que exigía una respuesta armada y rápida. Al borde del enfrentamiento nuclear, el 28 octubre los misiles fueron retirados. Este suceso probablemente le costó el cargo a Kruschev, ignorándose entonces que Kennedy a cambio se comprometió a retirar los misiles de EU en Turquía y no volver a intentar derrocar a Castro ni a invadir Cuba.

Condena al levantamiento del Muro de Berlín. Compromiso de defender a dicha ciudad como si se tratara de territorio estadunidense. Dijo Kennedy. “Ich bin ein berliner” —yo soy un berlinés—.

Carrera espacial. Alcanzar la meta de poner un hombre en la luna antes de terminar la década, lo que se logró el 20 julio 1969.

De la nada, el esplendor de Camelot fue bruscamente interrumpido por una serie de disparos cuya procedencia siguen —y seguirán— siendo motivo de controvertidas posiciones.

El mito Kennedy exhibe a un juvenil, elocuente y carismático estadista, a la vez que a un frívolo, mujeriego y enfermizo manipulador. Cada adjetivo podría conformar el todo.

Pérdida de la inocencia: ahora el Presidente de Estados Unidos se transporta a bordo del superblindado La Bestia.

                *Analista

                jrubi80@hotmail.com

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