¿Requerimos cabilderos?
La labor legislativa de 500 diputados y 128 senadores es complementada tras bambalinas por extenso grupo de colaboradores. Únicamente la Junta de Coordinación política de la Cámara de Diputados integrada por siete coordinadores parlamentarios cuenta con 147 asesores y ...
La labor legislativa de 500 diputados y 128 senadores es complementada tras bambalinas por extenso grupo de colaboradores. Únicamente la Junta de Coordinación política de la Cámara de Diputados integrada por siete coordinadores parlamentarios cuenta con 147 asesores y la correspondiente al Senado con 36 asesores.
Además de la plantilla laboral es común observar tanto en los pasillos, oficinas y comedores del Congreso a decenas de hombres trajeados llamados cabilderos —antes coyotes— reunidos con legisladores tratando de convencerlos de apoyar la propuesta del grupo empresarial que representan. Resalta que estos grupos de seductores profesionales actúen dentro del marco legal y más aún que ante la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados en la presente legislatura estén formalmente registrados 544 cabilderos que representan a 32 asociaciones, 25 cámaras, ocho consejos, seis fundaciones, cinco consultorías, cuatro confederaciones, tres institutos, dos centrales y 165 despachos. Los cabilderos suelen enviar correspondencia, folletos, invitar a comer a legisladores y de repente les sobran tickets para los espectáculos más solicitados, o sea, saben ser persuasivos.
El Universal se refirió en días pasados a los servicios de cabildeo ofrecidos por PricewaterhouseCoopers en la Cámara de Diputados para modificar algunos artículos contenidos en el proyecto de reforma hacendaria y también en lo relativo a la aplicación de 10% sobre ganancias de personas físicas en la Bolsa Mexicana de Valores. La cuota correspondiente por la referida gestoría asciende a un millón de dólares más IVA por cada uno de los dos artículos a modificar. Por cada entrevista con cualquier legislador la tarifa cotizada por Price es de 70 mil dólares más IVA y por cada hora invertida en el análisis el costo es de cinco mil dólares más IVA. El documento del cual se extrajo la información se titula Lobbying &. Institutional Relations. September 2013. Al respecto Price aclaró que sus tarifas son confidenciales y que el pago no es en dólares, sino el equivalente en moneda nacional.
Además de los dos casos mencionados, en la presente discusión sobre la reforma fiscal, prevaleció infructuosa presión por parte de cabilderos para evitar el cobro de un peso por litro en bebidas azucaradas y la aprobación del impuesto de 7.5% en la utilidad por actividades mineras en el país.
Tenía que ser, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad —457 votos— la propuesta que limita el cabildeo en el recinto legislativo, prohibiendo a la legislación recibir regalos en efectivo o en especie por parte de algún cabildero. Igualmente quedó establecido que los funcionarios públicos no puedan realizar actividades de cabildeo durante el ejercicio de sus funciones, al igual que cónyuges y familiares hasta cuarto grado. El dictamen aprobado establece que el máximo de personas acreditadas para realizar actividades de cabildeo en la Cámara de Diputados será de 20 por comisión y dos por cada persona moral inscrita.
La respuesta de la Asociación Nacional de Profesionales del Cabildeo al respecto no se hizo esperar: el cabildeo es una actividad legislativa que ayuda a los legisladores a tomar mejores decisiones con base en información; “informamos para incidir, sin embargo la decisión siempre es de los legisladores”.
Estoy convencido de que los legisladores no requieren de vejigas para nadar, supuestamente nuestros representantes camarales tienen la capacidad para tomar decisiones sin el desinteresado consejo de los señores cabilderos. En todo caso, la siguiente ocasión que acudamos a las urnas, mejor votemos por elegir cabilderos.
No hay nada nuevo bajo el sol. Ya en 1869 en Estados Unidos, la columnista Emily Edson Briggs describió a los cabilderos como reptiles, arrastrándose entre los comités y el piso del Congreso.
*Analista
