Problemas cercanos: Guatemala
El nuevo presidente, Jimmy Morales, enfrenta problemas para formar un gabinete que obtenga la confianza de los guatemaltecos.
La caída y juicio del expresidente Otto Pérez Molina es sólo un capítulo, de ninguna forma la saga completa, de la crisis que vive Guatemala, nuestro más inmediato vecino al sur.
De hecho, el nuevo presidente de Guatemala, Jimmy Morales, puede ser víctima de las mismas exageradas expectativas que en su momento han llevado al fracaso, o por lo menos al cuestionamiento, de los gobiernos de otros países, incluso, México y Estados Unidos.
Morales un excomediante representativo de un partido de derecha vinculado con exmilitares enfrenta, según se reporta, problemas para formar un gabinete que obtenga la confianza de los guatemaltecos.
Eso no es fácil cuando la sociedad guatemalteca cuestiona en general a un aparato político que considera corrupto.
Morales fue electo básicamente porque era un candidato sin experiencia política y, por tanto, se presume ausente de corruptelas y sin compromisos con grupos de poder.
Pero está obligado a un esfuerzo extraordinario para no decepcionar a sus electores, y su primer problema es la creación de un gabinete que no despierte el recelo de sus connacionales.
Tal vez, como Diógenes, deberá salir a la calle con una lámpara en busca de un hombre honesto.
Pero eso será sólo si los guatemaltecos le dan el tiempo necesario. Sin embargo, al igual que la ciudadanía de otros países, los habitantes de Guatemala demandan
ahora satisfacción inmediata.
Morales fue electo para un periodo de cuatro años, que la mayoría desea que termine con éxito, aunque hay quienes expresan dudas basadas en la realidad de una difícil situación.
Y si a eso se agregan los prospectos de una crisis económica regional, la tarea de Morales se hace tanto más complicada.
Eso quiere decir una crisis en la puerta de México.
Pero los mexicanos estamos habituados a ver hacia el norte y no hacia América Central; estamos más acostumbrados a preguntar qué pueden hacer por nosotros que en lo que podemos hacer por otros.
Pero nuestro propio interés debe obligarnos a ver hacia el sur y tratar de ayudar. Los problemas de Guatemala respecto a México se parecen a los de México respecto a Estados Unidos, con el agravante de que los grupos delincuenciales que operan sobre todo en la región fronteriza del Petén están relacionados muy de cerca con organizaciones de narcotráfico y crimen organizado en México.
Si agregamos los maltratos a los migrantes, eso se convierte en un problema que conlleva una imagen más que negativa.
