Mariguana ¿legalizar? Sí, pero...
No es una tarea fácil y ciertamente menos en un país con un sistema como el nuestro, donde la corruptela y la impunidad son factores en contra.
Año con año las autoridades policiales estadunidenses publican informes sobre la peligrosidad del tráfico de drogas y la creciente importancia de los productores mexicanos.
Por un lado es su obligación legal. El Congreso se los demanda.
Pero, también, es la justificación de su existencia y su poder: sin esos reportes y la correspondiente magnificación de las amenazas esas organizaciones no tendrían razón de ser. La Agencia Antinarcóticos (Drug Enforcement Administration-DEA) fue creada, específicamente, para combatir el tráfico de drogas.
Y de la misma forma policías locales, organizaciones no-gubernamentales antidrogas o de salud pública ponen su granito de arena en el debate.
En México, el centro contra las adicciones no puede ser menos, y eso sin tocar a la mirada de policías que de una forma u otra justifican su existencia, o la mejoran, gracias al narcotráfico.
En ese marco el debate en torno a la legalización de la mariguana alcanzó nuevo fervor en México luego de que la Suprema Corte de Justicia autorizó al consumo lúdico de la yerba para cuatro individuos.
Predeciblemente, el impacto mediático fue mucho mayor que el legal y de inmediato se dispararon las especulaciones en torno a sus efectos jurídicos y su potencial legal.
Pero está por verse lo que será, sin duda, la contraofensiva de los intereses creados, que son muchos.
Puede cuestionarse la idea de la legalización de la mariguana a base de las dudas de quienes, como quien esto escribe, creen que el problema estará en la supervisión de la eventual industria: producción, distribución, comercialización... No es una tarea fácil y, ciertamente, menos en un país con un sistema como el nuestro, donde la corruptela y la impunidad son factores en contra.
De hecho, podría especularse que los cárteles del narcotráfico se opondrán con todo lo que puedan, por lo menos, hasta que encuentren la forma de beneficiarse: la mariguana es su principal fuente de efectivo... y no van a renunciar a eso tan fácilmente.
Por lo demás, la verdad es que igual que con el consumo del alcohol, el uso de drogas menores como la mariguana podría ser dejado a la responsabilidad individual. Su abuso no parece ser mucho mejor ni mucho peor que el del alcohol.
El problema es quién y cómo se hará cargo de la eventual comercialización.
