Situaciones viejas, problemas nuevos, ¿soluciones?
La vía mas rápida de viajar de México a Turquía, Corea del Sur, Australia o Indonesia —o viceversa— implica casi obligatoriamente pasar por EU.
MELBOURNE, Australia.— Uno de los problemas reales de los países que forman el MIKTA (México, Indonesia, Corea del Sur, Turquía y Australia) es que, en términos de comunicaciones y de información, carecen de vínculos directos.
“Lo que sabemos de México nos llega a través de agencias de noticias internacionales”, comentó un periodista australiano que participó en Melbourne en una conversación que derivó en una improvisada mesa redonda.
Ahí, por ejemplo, hubo quejas en torno a que las relaciones entre Australia e Indonesia, importantes como son para los dos países por su proximidad geográfica, son frecuentemente ignoradas, excepto en momentos de crisis.
La situación no es nueva en el mundo, donde las relaciones amor-odio entre países vecinos parecen una constante.
Hasta la fecha nadie le ha encontrado la cuadratura al círculo: los medios informativos internacionales, especialmente los que “cubren” esta región del mundo, son en su inmensa mayoría provenientes de Estados Unidos o Europa Occidental, con las visiones correspondientes.
Es natural que den prioridad a las noticias y los ángulos informativos que interesan a sus propios mercados y que, de hecho, califican las concepciones de información.
Lo mismo pasa con las líneas aéreas. La vía mas rápida de viajar de México a Turquía, Corea del Sur, Australia o Indonesia —o viceversa— implica casi obligatoriamente pasar por Estados Unidos y de ahí a la nación de destino. Es, otra vez, una cuestión de mercado.
Pero las cinco naciones del MIKTA pueden y tienen la capacidad de introducir nuevos factores en esa ecuación. Para empezar, la informalidad y flexibilidad que buscan darle a su agrupación y que con suerte sobrevivirá un tal vez necesario —quizá incluso inevitable— proceso de formalización.
Quien sabe si el mercado mexicano —o el turco o el sudcoreano— tendrán la capacidad para sostener por sí solos la realización de vuelos directos con los otros países.
Se habla de la posibilidad de un México-Estambul y de un México-Seúl. Después de todo, las aerolíneas turca y sudcoreana son bastante exitosas por derecho propio y porque buscan apegarse y crear mercado. Tal vez ahí haya un filón para aerolíneas mexicanas.
El hecho, en todo caso, es que el problema se repite a todos los niveles. Los intercambios de información, de mercaderías, de viajeros se realizan con más frecuencia que no a través de intermediarios con intereses diferentes.
La historia moderna está llena de intentos por cambiar esa ecuación, pero nadie parece haber dado con la fórmula alternativa correcta.
