Señales de una nueva época
Es una caja de Pandora que ya no es posible cerrar. Ramos y González Iñárritu sólo la pusieron de manifiesto con su nuevo activismo, pero es una situación que se da ya hace rato y va para más, no para menos.
WASHINGTON.– La polémica desatada en México por recientes declaraciones de Jorge Ramos, principal presentador de noticias de la cadena Univision, sobre problemas y percepciones de corrupción en México, puso sobre la mesa un ángulo que si no es nuevo, sí es descuidado en la política mexicana.
De acuerdo o no con Ramos, se piense lo que se piense de él y sus opiniones, el punto es que es una señal de muchos comentarios por venir respecto a tal o cual situación en México. De hecho, el primero y más reciente anuncio fueron las afirmaciones del director Alejandro González Iñárritu en torno a la necesidad de construir un gobierno que los mexicanos merezcan.
Pero no son los únicos.
Hay millones de mexicanos o mexico-estadunidenses que ahora, por el hecho de vivir, ser o haberse hecho ciudadanos en Estados Unidos, tienen recursos y la posibilidad de acceso a cajas de resonancia inéditas en la historia de México.
Si el uso de esos recursos es válido para influir en México cuando se radica fuera del país o ya se es ciudadano de otra nación puede ser objeto de un muy serio debate. Para muchos mexicanos, el hecho de que opinen sin temor a consecuencias puede parecer envidiable —por más que en realidad hay cada vez menos frenos en México—.
Pero muchos en México cuestionan el que hagan demandas o planteamientos sin tener que resentir el posible impacto, negativo o positivo, de sus exigencias, o sin conocer toda la historia alrededor.
En otras palabras, muchos estuvieron o no de acuerdo cuando Ramos o González Iñárritu se expresaron duramente respecto del gobierno mexicano, y al margen de que tengan o no razón, la gran pregunta es si tienen el derecho de hacerlo.
La pregunta no es ociosa. En términos de expresar opiniones cualquiera tiene derecho a la suya, tan fundamentada o no como esté. Al mismo tiempo, muchos mexicanos o mexico-estadunidenses mantienen un vínculo personal y emocional con México, al margen de que su pasaporte y sus intereses sean de o estén en Estados Unidos.
Para algunos, el que los mexicanos en Estados Unidos envíen algo más de 20 mil millones de dólares anuales en remesas a su terruño es argumento suficiente para justificar su derecho a opinar y demandar en Mexico.
Para todos, sin embargo, es su derecho inalienable y nadie tiene ni el derecho ni la posibilidad ni los recursos para quitárselos.
La realidad es que es una caja de Pandora que ya no es posible cerrar. Ramos y González Iñárritu sólo la pusieron de manifiesto con su nuevo activismo, pero es una situación que se da ya hace rato y va para más, no para menos.
El gobierno y la sociedad en México harán bien en acostumbrarse.
