Los maderos de San PAN

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José Cárdenas 20/01/2014 01:35
Los maderos de San PAN

Entre verdad y principios, se impusieron traición y mentira, reclama Juan José Rodríguez Prats, furioso contra Gustavo Madero y sus huestes, quienes manipularon el Consejo Nacional a su antojo.

Madero ríe y carcajea. Manda, dispone e impone; ignora las mentadas; enseña el músculo… y reserva a sus rivales el rincón de las plañideras.

El jefe nacional panista hizo del cónclave un papalote. Ni el escándalo de los moches lo inmutó. El tema de corruptelas —resultado de los probables comisiones mediante las cuales se habrían favorecido arreglos presupuestarios a cambio de suculentas tajadas—, quedó en tirititito; el asunto será estudiado por una comisión de transparencia bajo el criterio de no auto flagelarse ante los medios de comunicación…  o sea, Madero y su prole patearon el bote para mejor ocasión —es decir— para el borrón y cuenta nueva del olvido; el diputado Luis Alberto Villareal —principal señalado— seca el sudor de su frente.

Tampoco hizo mella la acusación contra Jorge Luis Preciado, quien repartió —a discreción— 16 millones de pesos para comprar lealtades, luego de haber sido impuesto por Madero para arrebatar a Ernesto Cordero el liderazgo de la bancada celeste en el Senado.

Verdades que se ocultan, envenenan, reclaman opositores a Madero; “es el peor líder de mi partido”, acusa el jurista Juan de Dios Castro.

La atención de los 247 consejeros asistentes al cónclave —en total son 375— estuvo centrada en la aprobación de una “comisión” encargada del elaborar las reglas del juego para el proceso interno de sucesión en la dirigencia, que deberá resolverse en mayo. Previo aval del IFE, la contienda interna durará 90 días, para lo cual Madero contempla solicitar licencia, en aras —dice— de equidad e imparcialidad; habla incluso de una segunda vuelta concurrente para no dejar lugar a dudas; para atajar impugnaciones y no permitir el riesgo de ser superado en caso de que los perdedores puedan echarle montón a la mera hora. Será la primera vez que un dirigente del PAN resulte elegido por la militancia, calculada en 230 mil miembros activos.

Los ultra calderonistas-corderistas, Juan Manuel Oliva y Max Cortázar impugnaron la designación de los integrantes del dream team maderista, el cual fijará las bases de la lucha por el poder. A control remoto, sin pedigrí para ser consejero, Ernesto Cordero estaba morado… y su “papá” Calderón, también.

La minoría reclamona acabó frustrada; el pleito callejero devino en maceta… y no pasó del corredor.

Por cierto, José Luis Luege, ya bailó; Josefina Vázquez Mota —quien no termina de deshojar la margarita— tiene ambos pies afuera.

En la peculiar democracia panista, gana quien tenga los hilos… y don Gustavo es el señor de la madeja.

Pero aun imponiendo su victoria por mayoría, el triunfo costará sangre. Los opositores de Madero están dispuestos a todo; han dejado de ser rivales para transformarse en enemigos. Harán lo que sea para destruirlo… o por lo menos debilitarlo.

En esta cena de negros, el PRI-gobierno se frota las manos; apuesta a la reelección del chihuahuense; Peña Nieto quiere todo con Madero; con Cordero, nada… ya se sabe, ya se supo.

PAN duro: Asoma la penumbra de otra noche de cuchillos largos; ajuste de cuentas; cobro de facturas. Viene el guadañazo: Habrá cambios de alineación de los jugadores panistas en comisiones de la Cámara de Diputados. Mucho menos corderistas y mucho más maderistas.  Cuestión de minutos… casi, casi.

                josecardenas.com.mx

                Twitter: @JoseCardenas1

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