Con dinero baila el perro o La Liga de los Millones

COMPARTIR 
José Cárdenas 18/12/2013 01:07
Con dinero baila  el perro o La Liga  de los Millones

Dos cosas suelen decirse del dinero a raudales: es la danza de los millones… o se presumen las cuentas del “gran capitán”.

En el caso del Gobierno de la Ciudad de México, cuyo presupuesto ha sido aprobado y asciende a casi 157 mil millones de pesos —el más alto de su historia, como dicen cada año—, también se puede hablar de La Liga de los Millones.

Tras el dineral anda como desaforado precisamente El Señor de las Ligas, el impresentable profesor René Bejarano, cuya codicia ha quedado registrada en video para la historia de la picaresca nacional.

Bejarano sigue siendo un hombre políticamente poderoso gracias a una actitud en el fondo sencilla y de fácil comprensión: el dinero de los programas sociales —casi 30% del presupuesto total— pasa por sus manos y las de sus validos, con lo cual garantiza la compra descarada de una clientela interesada en bañarse con Jabón del Perro Agradecido… y con tal dinero baila el perro.

El Código Electoral, prohíbe la compra de votos, pero no impide la compra de votantes… y los programas sociales garantizan clientes cautivos de la generosidad malévola.

Bejarano diría: “Yo me ocupo de empujarlos en sucesivos acarreos, luego me los apropio y luego me quedo con delegaciones, secretarías de gobierno, así como diputados a la Asamblea… todo para poner contra la pared al jefe de Gobierno —si fuera necesario a golpe de manifestaciones, plantones y protestas cotidianas anarcoviolentos incluidos en el paquete jodas—… y si algo hace falta, lo mando abuchear para después llenarle de piedras el buche…”.

Nada de esto dijo El Profe, pero seguro lo pensó. No en balde la emboscada del domingo contra Miguel Ángel Mancera se hizo durante el informe de LolitaDolores Padierna—, senadora de la República, por obra y gracia de su marido… y de nadie más.

Si el dinero del Gobierno del DF se destinara a la obra pública de calidad, a mejorar el equipamiento urbano, a la justa administración de justicia, a la buena vigilancia policiaca y a la eficacia de los servicios, quizá rindiera un poco más para Mancera y mucho menos a su adversario.

Pero si se regala a manos llenas para rellenar urnas, seguiremos viviendo en una ciudad donde —como decía la periodista Margarita Michelena—, se tributa como en Londres y se vive como en Calcuta.

Purgatorio: en cambio, Fausto Vallejo sufre, no tiene lana. Le faltan tres mil 500 millones para pagar aguinaldos. El góber michoacano no quiere pedir prestado y con franqueza lapidaria exige el rescate de las finanzas estatales. La llamada de auxilio tiene fondo político; viene acompañada de una nueva ofensiva contra Leonel Godoy. Vallejo se había callado, mejor dicho, lo habían callado en función del Pacto por México. Cualquier fricción con el sol azteca habría descarrilado el tren de los acuerdos. Pero el Pacto está muerto y enterrado y Fausto tiene vía libre para proceder como quiera y pueda, aunque hasta hoy ni una denuncia haya sido presentada por el desfalco de 43 mil millones causado por su antecesor. Sobre la cabeza de Godoy pende la espada de Damocles; el ex mandatario deberá sacar las manos de la grilla sucesoria a cambio de apoyo para lo que se le viene encima. Ese es el precio. Mientras,  Silvano Aureoles sueña a placer…

                @JoseCardenas1  

                josecardenas.com.mx

Comparte esta entrada

Comentarios