Águila y sol

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José Cárdenas 13/12/2013 01:44
Águila y sol

Tenemos Reforma Energética… y también un país dividido. Fue inevitable. 

Las razones técnicas se confrontaron con las ideológicas; una disputa en llamas imposible de extinguir sin sobresaltos. En juego había demasiado: el sostén económico de la patria, las nuevas reglas de la madre de todas nuestras industrias, pero, sobre todo, el simbolismo histórico del petróleo.

La discusión combinó la frialdad de las cifras con el calor de las pasiones… aunque suene cursi. 

La Reforma Energética también fue moneda con dos caras opuestas; paralelas pero antagónicas; inseparables, pero imposibles de unir; águila —centro-derechista— y sol —izquierdista.

Sol: la reforma aprobada por el PRI y el PAN abre las puertas a aviesos intereses particulares.

Águila: la iniciativa privada sólo se expandirá donde ya opera, manteniéndose la rectoría del Estado sobre la riqueza petrolera.

Sol: no era necesario modificar la Constitución para mejorar la competitividad de Pemex… bastaba con eliminar la carga fiscal y canalizar recursos frescos a la paraestatal.

Águila: Pemex es incapaz de abarcar todas las áreas de la producción de hidrocarburos; sólo empresas privadas pueden arriesgarse en la exploración y explotación de petróleo y gas en aguas profundas.

Sol: las formas de contratación planteadas en la reforma entregarán a privados la renta petrolera de los mexicanos.

Águila: sólo puede incrementarse la renta petrolera si se producen más hidrocarburos con la participación de capital privado —nacional y/o extranjero.

Sol: los contratos de utilidad y producción compartida representan un saqueo; la reforma es una traición a la patria.

Águila: Resultaba oneroso para Pemex emprender proyectos de riesgo que al final no daban los resultados esperados —como el caso Chicontepec.

Sol: la apertura a la competencia será un golpe mortal a Pemex; 170 mil empleos quedarán en riesgo.

Águila: la competencia obligará a Pemex y a CFE a ser eficientes y productivos; seguirán siendo empresas dominantes como ocurre en Brasil y Colombia, con paraestatales similares.

Sol: los trabajadores pagarán los platos rotos por la corrupción generada en el gobierno… atribuida al sindicato.

Águila: el sindicato dejará de despacharse con la cuchara grande; habrá más transparencia en asignaciones de contratos.

Eso sí, en el canto de la moneda viene inscrito el fin del monopolio oficial en la industria energética.

–En este volado, ¿usted qué pidió, águila o sol? Aunque ya se sabía que caería águila… y sólo la consulta popular de 2015 podrá voltear la moneda.

PURGATORIO: El “circo” de la izquierda rebasó el límite de lo grotesco. Los exabruptos ofrecieron un espectáculo ridículo, como ese del diputado perredista Antonio García Conejo —medio hermano de Silvano Aureoles—, exhibiendo en cueros sus miserias; o los calzones, brasieres, cacerolas y sartenes colgados en tendedero sobre las vallas del cerco que brincó la reforma. ¡Ay! Dios, cuánta demagogia en el nombre de la patria… ¿También refugio de canallas, eso sí, guadalupanos?

                @JoseCardenas1  

                josecardenas@mac.com

                josecardenas.com.mx

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