El gorila bondadoso
El XIV Congreso Nacional del PRD le cambió el tono al amarillo; del amarillo huevo pasó al amarillo a huevo.
Es el trofeo prestado a mis nietos por la maestra del kínder, en reconocimiento a sus buenas acciones… por cumplir tareas, y portarse bien. Portarse mal tiene más chiste… pero no me hacen caso.
Algo equivalente se llevará pronto a su casa el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, cuando el PRD lo elija como su nuevo dirigente, como todo indica, a pesar de su aparente reticencia, leída por muchos como un “descarte”.
Tal y como se esperaba, el XIV Congreso Nacional del Partido de la Revolución Democrática le cambió el tono al amarillo; del amarillo huevo pasó al amarillo a huevo.
En contra de su tradición fundacional y los argumentos del propio ingeniero, padre y partero, nodriza y tutor del partido del sol azteca —todo al mismo tiempo—, las tribus le abrieron las puerta de par en par...
El “líder moral” de la izquierda se enfila al porfiriato sin Muñoz Ledo —no cambiaron el guión para favorecer la reelección para apapachar a Amalia García, ¿verdad?— y de paso se repantigaron –diría Gil Gamés– en la poltrona del agónico y altamente rentable Pacto por México.
Una vez más los perredistas probaron la cercanía de las palabras comodidad y acomodamiento. No es lo mismo estar cómodo que estar acomodado… ni comodino que acomodaticio, diría el mal pensado.
El PRD ha muerto, gritaban a voz en cuello quienes ahora desean impugnar los resolutivos ante el TEPJF, mientras los defensores de la nueva cercanía con el oficialismo decretaban la legitimidad de sus decisiones con el irrebatible argumento de que ya se votó, ya se votó… y ya se chingaron.
Si como todo parece indicar el chuchismoneocardenista se queda con la sartén —y el mango de la sartén—, las izquierdas re-unidas, se verán separadas en los días por venir, cuando la reforma energética se plantee como la más grande transformación histórica desde la nacionalización petrolera de 1938.
Los Zambranos se opondrán civilizadamente… y las otras fuerzas lo harán en franco plan de beligerancia.
Una cosa es decir no, y otra, salir a la calle a patear policías.
“Los rudos” radicales ya han entrenado lo suficiente… y cuentan con sus grupos anarquistas, y sus vándalos. En cambio “los técnicos”, tienen su inclusión en la vida política, su lugar en el Congreso… y su fidelidad a México, o por lo menos al Pacto por México.
El ingeniero Cárdenas ha dicho no quiero, no quiero y no quiero… pero échamelo en el sombrero.
El PRD se ha metido al aro. La convivencia le ha dado mejores frutos que la intransigencia; poco a poco avanza en sus temas fundamentales y si pierde la batalla en defensa del petróleo, poco importa… ha ganado otras, principalmente la del dinero… ese poderoso caballero.
–¿Quién dijo que no se puede ser un opositor feliz y bondadoso?... pues tomen su merecido gorila.
Purgatorio: La estatura moral de Cárdenas lo aleja de las tentaciones mundanas que corroen a los Carlos —Navarrete y Sotelo— y a Marcelo, alias El ya merito. Por ahora, el ingeniero es el único con autoridad para enfrentar a AMLO y sus fanáticos creyentes; al peor enemigo del PRD, al veneno letal… ¿y Cárdenas es la mejor medicina?
@JoseCardenas1
josecardenas.com.mx
