Las penas con fut son menos
Por dos horas —y pico— el país se paralizó como si nuestro destino fuera rodar y rodar… como un balón de futbol.
Quien no conoce su historia, está condenado a repetirla… y ayer miércoles, la volvimos a repetir.
Por dos horas —y pico— el país se paralizó como si nuestro destino fuera rodar y rodar… como un balón de futbol.
Llenamos el Estadio Azteca; abarrotamos bares, cantinas y restaurantes; transformamos hogares y oficinas en tribunas virtuales; salimos vestidos con la verde arrugada como pañuelo por tantas y tantas decepciones; hasta los padres legisladores hicieron larga pausa en la discusión del presupuesto nacional para concentrarse 90 minutos —más lo que agregó el árbitro húngaro Viktor Kassai— en el primer juego por el repechaje contra Nueva Zelanda… El pase al Mundial de Brasil es tan urgente que la distribución de la lana obtenida con la reforma hacendaria —con sentido social— bien pudo esperar un ratón.
Desmemoriados, masoquistas y frívolos… somos todo eso y poco más.
La victoria contundente sobre los neozelandeses hace olvidar el Aztecazo de hace un mes… hasta el regalito de los gringos al vencer a Panamá. El Chepo, El Vuce y El Flaco son espectros de un pasado olvidable. Ahora El Piojo es rey… ¿No querrá postularse a Presidente?
Otra vez funcionó la magia de la tele; la aplanadora publicitaria cumplió su cometido; revivió la esperanza de los aficionados y la fe de los patrocinadores en el dios del dinero.
A una semana del desenlace final de este culebrón tricolor, la Decepción Nacional aún vale mil millones de dólares.
Vamos a ver cómo van las cuentas: Televisa y TV Azteca, se relajan; dan por hecho su negociazo, azo, azo, de casi 300 millones de billetes verdes por transmitir la señal en sus canales abiertos y en sus sistemas de paga —incluida la telefonía móvil que, por primera vez, podrá recibir esa señal directa.
Hay otras 18 empresas ligadas a la Femexfut que estallan en júbilo; si se completa la otra mitad del exitazo, lo que todos dan por un hecho, recibirán 350 millones de dólares: Banamex, 24; Movistar, 22; Procter & Gamble, 18; Maseca, 17 y medio; Grupo Modelo, ocho y medio; Ford, seis; Roshfrans, cinco; tarjeta Visa, casi cinco; leche Lala, cuatro; Adidas, 80, por ser marca oficial; Coca-Cola, 40.5, por lo miso… y contando.
No quedarán en el aire otros 50 millones de la llamada economía informal, como llegó a temerse.
La victoria del Azteca también relaja el estrés nacional.
Falta otro encuentro, sí, pero las agencias de viajes ya trabajan a todo vapor para colocar 50 mil paquetes —a precio de oro—; de cada diez hinchas en Brasil, dos viajarán desde México.
Para los federativos lo fundamental —y lo único— era mantener al alza la cotización de a verde; la Selección Mexicana es una de las cinco primeras del mundo en cuestión de ingresos; en cuatro años la Federación ha vendido 250 millones de dólares. Si no fuéramos a Brasil, para el siguiente Mundial el valor del Tri se habría reducido cuando menos 60 por ciento.
Así que no importa pasar medio cuerpo de panzaso, tampoco las vergüenzas y el ridículo recientes. La única meta era llegar a como diera lugar... y para Nueva Zelanda, hablar portugés ya está en chino.
PURGATORIO: ¡Viva Piojo! ¡Vivan las Águilas Verdes! ¡Vivan Televisa, TV Azteca y sus socios! ¡Viva la Femexfut! ¡Viva México!... sería el grito patrio si hoy fuera 15 de septiembre.
Twitter: @JoseCardenas1
josecardenas.com.mx
