Signos de interrogación

Silvano Aureoles: “Michoacán valió cheetos”… y no desde ahora; de hecho, ya nadie se acuerda cuándo el estado comenzó a pudrirse.

Fausto Vallejo sulfura. Acusa al PAN de jugarle chueco… y rechaza el abordaje de ingobernabilidad y violencia en su estado.

Pero los hechos contradicen al mandatario michoacano… lo abruman.

Como dijo el diputado perredista Silvano Aureoles, “Michoacán valió cheetos”… y no desde ahora; de hecho, ya nadie se acuerda cuándo el estado comenzó a pudrirse, hace 20 o 30 años. Sin embargo, Fausto con Silvano no se mete, por ahora. Aguantar es orden del Centro… y lo que resiste, apoya.

“En Michoacán falta gobierno”, advierte un tercero en discordia; el ombudsman nacional, Raúl Plascencia, abre la puerta al temido debate; desata los demonios de la desaparición de Poderes.

La analista María Amparo Casar nos recuerda: “La última vez que fueron desaparecidos los poderes estatales ocurrió en Hidalgo, hace 38 años”. Claro, ese era otro México, me dirán… pero la ley ha cambiado y es contundente.

El artículo 76 de la Constitución faculta al Senado para declarar ausencia de Poderes. Ya no se trata de decretar la falta de gobierno por mera ocurrencia o capricho, como sucedía antaño. Si hoy fuera el caso, una declaratoria de “desaparición de Poderes” sería simplemente la confirmación de la inoperancia de las instituciones. El reglamento establece como causal de la “desaparición” cuando los poderes constitucionales “estén imposibilitados del ejercicio de las funciones inherentes a sus cargos con motivo de situaciones o conflictos causados por ellos mismos, que afecten la vida del estado, impidiendo la plena vigencia del orden jurídico”.

En territorio michoacano la autoridad se ha desvanecido, ha sido rebasada y, en algunos casos, remplazada por la fuerza del crimen.

El gobierno estatal no funciona. Muchos ayuntamientos no existen… los refuerzos federales y la proliferación de guardias comunitarias confirman el vacío.

El dilema es político. Declarar la desaparición equivale a aceptar el rotundo fracaso de la estrategia del Centro… y, peor aún —como apunta, sarcástico, el periodista Jorge Saldaña—, “podrán desparecer los Poderes institucionales, pero hoy no existe atribución ni mecanismo legal para desaparecer a los verdaderos ‘poderes’ en Michoacán, los ‘poderes’ del crimen organizado”.

PURGATORIO: Al patio de la escuela lo veíamos como una pradera infinita. Había canchas para jugar fut o basquet; un frontón, una zona de aparatos con barras para colgarse como chango y mucha tierra para jugar canicas… todo propicio para el mejor recreo. Cuando las cosas se ponían mal, cometíamos las primeras acciones políticas de nuestra vida: –¡Yo ya no juego!... y se iba uno feliz, con las bolsas cargadas de ágatas y agüitas o con la pelota de la “cascarita”. La actitud del PAN para abandonar una sesión donde sus argumentos no persuadían a nadie y convencían a menos, me recordó los berrinches infantiles y hasta los gritos de la mujer iracunda: –Me voy con mi mamá. No es posible tratar así a un aliado, ha dicho el senador Javier Corral, quejoso ante la indiferencia del PRI y sus aliados perredistas de ocasión. –No soy tu burla. Adiós… y como escribió el poeta Joaquín Sabina, el portazo sonó como un signo de interrogación.

                Twitter: @JoseCardenas1  

                josecardenas.com.mx

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