Pluris, energía, salarios, sin consulta

Si se quiere mantener más pluralidad en el Senado, se tendrán que ensayar otras fórmulas, pero no se puede seguir violando el pacto federal.

COMPARTIR 
Jorge Fernández Menéndez 26/08/2014 01:56
Pluris, energía, salarios, sin consulta

La consulta propuesta por el PRI para reducir diputados y senadores plurinominales no prosperará por la sencilla razón de que se estaría consultando cambios constitucionales y no será permitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al igual que la propuesta por el PRD sobre la Reforma Energética y la panista sobre el salario mínimo, ya que, entre otras cosas, ambas intervienen en temas presupuestales y fiscales. En ese sentido se puede entender la intención de colocar el tema sobre la mesa, aunque es un capítulo que no se tendría que olvidar tan fácilmente.

Se ha insistido muchas veces, incluso se hizo una muy intensa campaña en ese sentido, sobre la necesidad de eliminar a todos los plurinominales. Suena bien. Se dice que no tienen relación directa con sus electores y, por ende, no pueden ser castigados por el voto popular, etcétera. En realidad es un error pensarlo así: en los plurinominales recae el verdadero trabajo en el Congreso y, si bien hay algunos que pudieran parecer (y son) impresentables, lo cierto es que la mayoría de ellos suelen ser especialistas u operadores políticos con experiencia en temas donde muchos de los diputados de mayoría, uninominales, tienen poco o nada que aportar. Querer eliminar a todos de un plumazo es querer emular el sistema estadunidense, que en ese sentido no se replica en ninguna otra democracia del mundo, donde sólo hay dos partidos, y el que gana se lleva el distrito. Como esa, hay muchas otras peculiaridades en la democracia estadunidense que no pueden ser importadas, como el colegio electoral o el hecho de que precisamente por su sistema, y como ha ocurrido, el candidato o el partido que gane una elección no necesariamente se queda con la Presidencia o la mayoría de los puestos de elección popular.

La mayoría de las democracias tienen congresos de repartición proporcional, incluso muchas más que las que tienen sólo legisladores de mayoría directa. Se dice que los primeros no tienen responsabilidad directa con sus electores, y en parte es verdad, pero en un sistema sin reelección como el que tenemos nosotros (hasta que entre en vigor la reforma) tampoco esa relación es con el elector: tanto en pluris como en los de mayoría, se da a través del partido que los nomina.

No estaría mal una reducción de plurinominales en la Cámara de Diputados si se consiguen fórmulas que permitan mantener la representatividad de las minorías. Hay gente que preferiría pocos partidos y menos opciones, pero se equivocan. Si ya de por sí vivimos en una suerte de partidocracia, reducir su número sólo aumentaría su poder, quitaría opciones y disminuiría la posibilidad de representar minorías, no sólo políticas, sino también sociales.

En cambio, sí sería de obvia necesidad quitar los plurinominales del Senado, porque esa lista viola el sentido mismo del pacto federal. El Senado se debe integrar por un número equitativo de representantes de todas y cada una de las entidades federativas. Es aceptable que, como ahora, haya dos de mayoría y uno de minoría, pero la lista de 32 plurinominales distribuida proporcionalmente entre partidos rompe ese equilibrio, y el hecho es que tenemos estados sobrerrepresentados en el Congreso, que tienen cuatro y hasta cinco senadores, y otros que sólo cuentan con tres, con el agravante de que en esas listas se pueden inscribir candidatos que originalmente perdieron la elección en sus estados (no fueron ni mayoría ni primera minoría), lo que resulta una agresión a esos electores. El caso de Manuel Bartlett es uno de ellos. Por ejemplo: quedó tercero en Puebla, pero de todas formas se ganó un escaño por la vía plurinominal en el Senado.

Si se quiere mantener más pluralidad en el Senado, se tendrán que ensayar otras fórmulas, pero no se puede ni debe seguir violando el pacto federal. Recordemos que los diputados representan, en el equilibrio ideal del sistema, a la ciudadanía, y el Senado a la Federación, a los estados que la componen. Eso no debería romperse con plurinominales o sin ellos, con congresos de 500 o 400 diputados y de 128 o 96 senadores.

El tema es, para la ciencia política, apasionante, pero, por lo pronto, no sería viable llevarlo a una consulta popular. Tampoco creo que ese sea el instrumento idóneo para decir sobre la conformación del Congreso, la producción petrolera del país o los aumentos salariales.

Padres e Hijos

La captura en Culiacán del hijo de Juan José El Azul Esparragoza debe tener una lectura particular. Hace años que se sabe dónde vive, estudia y trabaja la familia de ese narcotraficante al que la misma familia dio por muerto hace unas semanas. Nunca habían sido molestados. Ahora un hijo es detenido por lavado de dinero de actividades relacionadas con su padre. ¿Cuál es el objetivo, detener al hijo o resucitar al padre?

Comparte esta entrada

Comentarios