¿Quién manda en la educación?

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Jorge Fernández Menéndez 05/05/2014 01:29
¿Quién manda en la educación?

Cerrado el periodo ordinario del Congreso, el miércoles pasado, y mientras continúan atoradas las leyes secundarias de la Reforma Político-Electoral, esta semana habrá que poner toda la atención en el tema educativo y en la relación del gobierno federal con los distintos grupos sindicales y con los estados.

La Reforma Educativa aún dista de comenzar a mostrar su potencialidad y su implementación está atorada en varios ámbitos. Es verdad que ya hay reforma constitucional y leyes secundarias, pero las mismas aún no comienzan a aplicarse en forma. Antes del Día del Maestro, la capacidad del gobierno federal de imponerla más allá de la letra, a los sindicatos y gobiernos estatales, se tendrá que poner de manifiesto.

Por lo pronto, el gobierno federal ha iniciado controversias constitucionales contra seis estados, donde no están sólo los controlados por la CNTE. Ha demandado por incumplir las normas constitucionales a Baja California, Zacatecas, Oaxaca, Sonora, Michoacán y Chiapas, y podrían sumarse otras entidades en la medida en que se revisen con detalle las legislaciones locales que han aprobado (o dejado de votar). El único estado que no ha cumplido directamente con aprobar una adecuación legal de sus normas acordes con el nuevo texto constitucional ha sido Oaxaca, pero el gobernador Gabino Cué ha pedido unos 100 días, de aquí al inicio del próximo ciclo escolar, para tener una legislación local adecuada a la letra y el espíritu constitucional. Dice que lo puede lograr con la Sección 22, habrá que ver para creer.

En ese sentido, se han vuelto a dar reuniones de altos funcionarios de Gobernación con los dirigentes de la Coordinadora, en donde también se está analizando la revisión salarial, que debe estar concluida para el próximo 15 de mayo y que, en esta ocasión, si se respeta la Reforma Educativa, debe ser parte exclusivamente de una negociación federal, ya no local, con el magisterio. Pero en muchos estados esa negociación se está dando, aunque es el propio gobierno federal el que la trae al Distrito Federal, algo que puede convertirse en un factor de riesgo y desestabilización si no se logran acuerdos con el sindicato.

Es previsible que la CNTE no acepte los términos de los acuerdos que se establezcan con el SNTE. Y si se llegaran a establecer acuerdos diferenciados, la ruptura con el sindicato, que sigue controlando cerca de 85% del magisterio, podría ser irremediable, aunque no se exprese en forma pública. Hasta ahora persiste la sensación de que el SNTE ha logrado menos con su disciplina que la Coordinadora con sus desafíos. Y el gobierno no puede permitirse ese tipo de lujos.

Pero ocurre. La SEP había anunciado oficialmente que había despedido a 500 maestros por faltas reiteradas y por haber violado normas legales. Pero cuando Excélsior preguntó en la SEP, vía el IFAI, quiénes eran y dónde estaban localizados esos maestros, la respuesta fue que no sabían: en otras palabras, no hay constancia alguna de que esos maestros hayan sido dados de baja por las autoridades. O sea que, hasta ahora, todo lo ocurrido en torno a la reforma les ha salido gratis (y les ha redituado mucho) a los grupos de la Coordinadora. No puede seguir siendo así, si no se quiere que la reforma se convierta en un fiasco.

A todo esto se suma otro punto no menos importante. El viernes 9 de mayo, se supone que la justicia tendrá que definir la situación legal de Elba Esther Gordillo, la encarcelada exlideresa del SNTE. Existe una posibilidad, según sus abogados alta, según la PGR casi inexistente, de que pueda obtener la libertad por falta de pruebas en su contra. No es un capítulo menor, aunque Gordillo no está bien de salud y evidentemente ha estado alejada desde su detención de los temas políticos y sindicales (incluso en el SNTE, Juan Díaz es ya su reemplazante oficial). Lo cierto es que sigue siendo una de esas figuras que, malquerida por muchos y extrañada por otros, marca el panorama en la relación gobierno-sindicatos. No son pocos los que han recordado en el gobierno, sobre todo desde agosto pasado, el control que lograba establecer Gordillo sobre la Coordinadora. Y también el peso de la decisión política que adoptó el gobierno de Peña Nieto al ordenar su detención en febrero del año pasado. Buena parte de su futuro se decidirá en tribunales el próximo viernes.

Nadie podía esperar una Reforma Educativa sin oposiciones ni conflictos: son demasiados los intereses de todo tipo afectados y en juego para que se hubiera dado una reforma completamente tersa, pero el hecho es que de aquí al 15 de este mes se tendrá que definir, en todo este proceso, quién lleva la iniciativa y quién impone condiciones. Quién manda en la educación.

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