Cierres de campaña
Para Sheinbaum todo está bien, los contrapesos estorban, y no hay mucho que negociar.
Estamos a una semana del cierre de las campañas electorales federales y locales. Ya se realizaron los debates, ya se transmitieron cientos de miles de spots en radio y televisión de cada partido político, y al menos las tres candidaturas presidenciales ya tuvieron cierto escrutinio mediático.
Difícilmente puede decirse que las campañas ofrecieron información perfecta o completa sobre el perfil de las principales candidaturas y sus respectivas propuestas —esto casi nunca ocurre—, pero quizá sí ha habido información suficiente para que el electorado que así lo desee —por desgracia, no todos lo desean— pueda tomar una decisión de voto informada.
Si por alguna razón usted no ha podido seguir las campañas o los debates presidenciales, recomiendo mucho contrastar las más recientes entrevistas de las candidatas presidenciales Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez con el panel de periodistas del programa Tercer Grado, de Televisa.
Las respuestas de Sheinbaum no dejan mucho margen a la interpretación. Ante pregunta directa sobre la necesidad de una reforma fiscal para poder sostener los programas sociales nuevos y los existentes, su respuesta fue que no hace falta aumentar impuestos. Ante pregunta directa sobre qué piensa hacer con la militarización, respondió negando el problema de tajo: según ella, no hay tal militarización. Al cuestionársele sobre la respuesta de su gobierno ante la pandemia, su reacción fue responder con otra pregunta: “¿En qué fallamos?”. Al preguntarle qué piensa sobre la representación proporcional, sin empacho respondió que ésta no es tan importante, porque ya son otros tiempos. Por último, al preguntarle si estaría dispuesta a negociar algo de su agenda legislativa con la oposición, aclaró que su intención será cumplir su mandato con el electorado. En resumen: todo está bien, los contrapesos estorban y no hay mucho que negociar.
En el caso de Xóchitl Gálvez, el nivel de escrutinio fue más severo. Una y otra vez se le cuestionó por qué decidió contender por las desgastadas cúpulas de PRI, PAN y PRD. También se le cuestionó sobre la viabilidad de algunas de sus propuestas. Es posible que las respuestas de Gálvez no hayan satisfecho a todos, pero considero que ninguna de ellas negó la realidad de manera tan tajante como las de la candidata oficialista.
Junto con la información de las campañas está la información de las encuestas. Éstas reflejan, en promedio, una clara ventaja para el partido oficial y su candidata presidencial. Sin embargo, la varianza entre los diversos tipos de estudios —vivienda, telefónicos y redes sociales—, así como lo reñido de los resultados de la elección intermedia de 2021 permite tomarlas con cierta cautela.
Otra pieza de información que podría ser relevante son las movilizaciones de la así llamada Marea Rosa. El oficialismo las ha minimizado una y otra vez, pero lo cierto es que nunca antes la oposición al gobierno había logrado movilizarse en tantas ciudades al mismo tiempo.
López Obrador llenó el Zócalo tantas veces como opositor —y otras más ya como gobernante, cosa menos impresionante—, que llegó a pensarse que sólo él y sus simpatizantes podrían hacerlo. Del año pasado a la fecha, la Marea Rosa ha llenado ya tres veces el Zócalo: una novedad para la oposición capitalina. De hecho, en cuatro ocasiones hubo movilizaciones de diversa magnitud en las principales ciudades del país: esto es una novedad para la oposición en general.
Por años, el Presidente ha utilizado una retórica demagógica y polarizada como un mecanismo de movilización entre sus simpatizantes (los buenos, según esto) y todos los demás (aspiracionistas o traidores a la patria, según sea el caso). Si esa retórica le ha servido de algo, es posible que también haya ayudado a crecer a la Marea Rosa. Es posible que las imágenes del domingo pasado sean acicates más eficaces que los dichos del tercer y último debate presidencial. Sea como fuere, pronto sabremos si estas movilizaciones se traducirán en más votos opositores de los que pronostican las encuestas o no.
