Aladino Saurio en el Edomex
El veterano político Aladino Saurio, quien se dice
cofundador del PRI, salió en defensa del dirigente
de su partido, quien ha sido señalado como flotillero
por la enorme cantidad de taxis que posee: “Sí, posee
muchos taxis, pero se trata de una actitud responsable,
porque tiene que llevarnos a todos a la victoria, y ni modo
que nos vayamos en camión”.
Ante las acusaciones que lanzó el líder del PAN mexiquense, Víctor Hugo Sondón, por “el reparto de dádivas” del PRI, lo que a su juicio vulnera la equidad electoral y el Estado de derecho, el licenciado Saurio respondió que, ante la exigencia de la comunidad libanesa de combatir la corrupción, “el licenciado Peña Nieto (aplausos) respondió hace unos días que primero se debe consolidar el Sistema Nacional Anticorrupción y que todavía antes debe cambiar la sociedad, cuando todos adquiramos e inculquemos valores muy apartados de la corrupción. O lo que es lo mismo —precisó—: primero van los bueyes y luego la carreta”.
¿Los bueyes somos los mexicanos?, inquirió un reportero. “No —respondió Aladino—, y tan no lo son, que han entendido perfectamente que la generosidad de los gobiernos federal y estatal en tierras mexiquenses es un mecanismo de redistribución del ingreso para incidir en un mejor reparto de la riqueza. ¿Por qué los pobres se van a privar de un tinaco, de un saco de cemento, de una despensita o de una estufa?”.
Sobre la compra-venta de votos que denunció Horacio Duarte, líder perredista en el Estado de México, don Aladino respondió contundente: “¿Y qué quería ese señor, que los pobres renunciaran a manejar su patrimonio como les venga en gana? Si él tuviera un hijo enfermo o hubiera hambre en su casa, ¿no vendería algo de su propiedad? El dueño de un bien puede hacer con él lo que guste”, concluyó el veterano priista.
Otro reportero inquirió sobre el centenar de visitas al Estado de México de funcionarios federales. El licenciado contestó que los mexiquenses agradecen en todo lo que vale la entrega de escrituras de casas del Infonavit y de Fovissste, sillas de ruedas y tarjetas de débito dotadas hasta con tres mil pesos. “¿Qué querían? ¿Que entregáramos las cosas cuando se establezca la veda electoral? No, señores. No estamos dispuestos a violar la ley ni la gente quiere esperar más”.
¿No le parece —volvió a la carga otro chico de la prensa— que más de cien son muchas visitas de los miembros del gabinete federal? “De ninguna manera —respondió Saurio—. Tanta asiduidad hay que atribuírsela a los atractivos de nuestra tierra. Por ejemplo, Rosario Robles ha venido 30 veces porque ha descubierto los encantos de Valle de Bravo…”.
Pero ella sólo ha visitado municipios cercanos al Distrito Federal, precisó tímidamente un reportero. “Sí, ya sé, siguió Aladino, pero poco a poco se irá adentrando en el bello territorio mexiquense, porque una cosa sí les digo, quien descubre el encanto de estas tierras ya no las quiere soltar. Y si lo dudan, pregunten en Atlacomulco, donde vive un grupo de hombres tan enamorados del Estado de México, quienes desde hace muchos años lo consideran de su propiedad”.
¿Y no temen los priistas —pregunta otro periodista— que la justicia electoral los castigue por dadivosos? “De ninguna manera. La generosidad no se castiga, se premia; no se rechaza, sino que se imita. Tan es así, que el perredista Mauricio Toledo, jefe delegacional en Coyoacán, anda regalando en su delegación carriolas, computadoras, cámaras, despensas y otras mercaderías. Eso muestra que muchos mexicanos, sobre todo del PRD, tienen un ADN priista, plenamente tricolor…”.
Pero —insistió el reportero—, ¿de veras no temen que los castigue la justicia electoral? Aladino Saurio esbozó una sonrisa despectiva y a su vez respondió con otras preguntas. “¿Que nos castiguen los integrantes del Instituto Electoral del Estado de México que nosotros impusimos? ¿Acaso los consejeros electorales del INE, que también nos deben la vida? ¿O tal vez se refiera usted a los señores ministros del Trife, buenos amigos nuestros? ¿Quizá usted está pensando en la FEPADE…? Pero no se preocupe, que de eso nosotros nos ocupamos, je je”.
Con tan contundente respuesta se dio por terminada la rueda de prensa y los reporteros, algunos con pena y otros con todo cinismo, pasaron a recoger su sobre y su laptop: “Es un saludo del licenciado, para que no lo olviden, porque él los va a tener muy presentes, pues ya saben cuánto aprecia la libertad de prensa…”.
