Ni siquiera apostó
Luego del somnífero boxístico del que fuimos testigos el sábado por la noche, durante el bodrio de pelea entre El Canelo Álvarez y Chávez Jr, donde vimos a un Julio César lento, sin fuerza, sin poder, sin estilo y luego salió con que estaba débil porque había ...

Gustavo A Infante
Última Palabra
Luego del somnífero boxístico del que fuimos testigos el sábado por la noche, durante el bodrio de pelea entre El Canelo Álvarez y Chávez Jr, donde vimos a un Julio César lento, sin fuerza, sin poder, sin estilo y luego salió con que estaba débil porque había bajado mucho de peso. Entonces, ¿para qué aceptó si no era su peso ideal?, ¿a poco no sabía lo que iba a pasar si bajaba a la fuerza?, pero, independientemente de ello, me parece que no le avisaron que iba a pelear porque no lo vimos tirar ni un solo golpe.
Por eso el box pierde credibilidad, pues millones de personas vimos 12 rounds en donde sólo uno tiraba golpes y el otro los recibía, además, no terminaba todavía la pelea y ya estaba el otro con el que va enfrentarse El Canelo.
Bueno, pero una vez que terminó el festejo, la premiación y demás, captaron a El Canelo en una mesa de juego de algún casino de la ciudad del juego, Las Vegas. Y a la izquierda de Saúl estaba Luis Miguel, muy sonriente, con el mismo traje negro que ha lucido en las últimas 30 fotografías.
No sé si tiene muchos parecidos o en realidad trae problemas económicos y sólo usa ése, pero la cosa es que Luis Miguel no estaba jugando o, por lo menos, así se le captó en la foto, pues ni fichas tenía y, para ser honestos, como que no tiene mucho qué celebrar, pues está multidemandado y lejos de su familia.
Pero ahí estuvo muy sonriente, claro, sin apostar ni un dolarito, pues los tiempos no están como para que tire el dinero que, dicen, no tiene.
Es territorio Derbez
El fin de semana fui a ver —otra vez— ¿Cómo ser un Latin Lover?, película escrita, dirigida y protagonizada por Eugenio Derbez, que se hace acompañar por Salma Hayek, Raquel Welch y Rob Lowe.
Déjenme decirles que me dio mucho gusto ver el éxito internacional de este hombre que, a base de trabajo, dedicación, empeño y mucho talento, se ha abierto las puertas de un mercado en el cine estadunidense.
En breve veremos a Derbez como una gran estrella mundial, superior a cualquiera. Sólo espero que no sigan diciendo que Eugenio se parece a Adam Sandler, pues eso sí es una ofensa.