Cuba... ¡qué historias!
Con el fallecimiento de Fidel Castro se reviven las historias de ese delito que duró prácticamente 60 años, la dictadura de este señor sobre un pueblo que ha sufrido y sigue sufriendo. Leí la columna de Jorge Ramos, titular del Noticiero Univision, y coincido con él y ...
Con el fallecimiento de Fidel Castro se reviven las historias de ese delito que duró prácticamente 60 años, la dictadura de este señor sobre un pueblo que ha sufrido y sigue sufriendo. Leí la columna de Jorge Ramos, titular del Noticiero Univision, y coincido con él y lo que ahí dice, pues comenta que no es posible que un dictador como él haya muerto en su cama, cuando debió haber muerto, pero encarcelado.
Ver imágenes de Miami, donde la gente bailaba, cantaba, destapaba botellas de champagne celebrando la muerte de alguien: sí, sé que suena tremendo lo que acabo de poner, que las personas puedan conmemorar que alguien haya muerto, pero cuando se escuchan las historias de esa gente, es que Fidel les destrozó la vida, les cambió el destino, encarceló a muchos, a otros los mandó matar, a muchos más los separó y otros tantos nunca más volvieron a la isla.
Nosotros conocemos poco de esto, pues en México bastante tenemos con nuestras historias de migración, miseria, abusos, malos gobiernos, corrupción, pero el ver y escuchar las atrocidades que alguien hizo en nombre de la Revolución es gigantesco. Por ejemplo, la historia de Lili Estefan (conductora de El Gordo y la Flaca) es de no creerse, la de Raúl de Molina, El Gordo, que encarcelaron a su padre 24 años y lo volvió a ver en Miami, sin siquiera conocerlo. Y así como esas dos historias son millones de relatos de desamor, de desencuentro, de abuso, de separación, de humillación, en fin, nadie sabe qué va a pasar. Esperemos que esto sea el inicio de otra época para millones de cubanos.
CON NIÑOS NO SE VALE
Acabo de escuchar una declaración seria de Plutarco Haza sobre su hijo, pues alguien le preguntó qué opinaba del video sexual de su hijo y la hija de Adal Ramones (que son novios y viven en un internado en Canadá), y lo que les dijo Plutarco es la única realidad y no hay que darle más vueltas al asunto: el chavito, hijo de Ludwika Paleta y Plutarco Haza, no es artista, además es un menor de edad y Paola, la hija de Adal Ramones, es una niña de 14 años que tampoco se dedica al espectáculo, además, el supuesto video no existe. ¿Saben qué?, no puedo estar de acuerdo que en nombre del periodismo, la libertad y la verdad, se agreda a jovencitos que el único motivo por el cual les hacen esto es porque son hijos de artistas.
