Frentes Políticos
I. Con más ganas; más fuerza. Queda claro que las formas volverán a ser las de antes y, muy pronto, el Informe de Gobierno se brindará a la vieja usanza, como lo pidieron los legisladores. Quieren escuchar al Presidente. Ayer, desde Palacio Nacional, Enrique Peña ...
I. Con más ganas; más fuerza. Queda claro que las formas volverán a ser las de antes y, muy pronto, el Informe de Gobierno se brindará a la vieja usanza, como lo pidieron los legisladores. Quieren escuchar al Presidente. Ayer, desde Palacio Nacional, Enrique Peña Nieto ofreció un mensaje alusivo a su Tercer Informe de Gobierno. Comenzó su discurso reconociendo que la confianza se ha visto lastimada, debido a los actos de corrupción, conflictos de interés, sucesos de violencia, el caso Iguala, la fuga de El Chapo Guzmán… Pero viene el giro. Al inicio de su cuarto año de gestión reconoció lo que no ha funcionado, corregirá lo que hay que corregir. Toca acelerar las acciones de su gobierno. El Presidente está comprometido.
II. La seguridad. Peña Nieto insistió en su compromiso de responder con visión de Estado y con claridad de rumbo. Afirmó que las finanzas públicas enfrentan un reto relevante al elevarse las tasas de interés, además de que han caído los ingresos petroleros y, sin embargo, no propondrá nuevos impuestos ni aumentos a los existentes, es decir no habrá aumento al IVA a medicinas ni alimentos. Dijo que ante la reducción de ingresos petroleros, el gobierno tiene que gastar menos y gastar bien. Lo mejor: no se endeudará al país aun en medio de condiciones externas tan difíciles. Por cierto, Agustín Carstens, el gobernador del Banco de México, recibió un merecido reconocimiento. México ha capoteado bien la crisis. No todos.
III. ¿Extrañamiento? ¿Qué le sucedió a la diputada priista Yulma Rocha Aguilar? Jesús Zambrano estaba lejos de imaginar que la propuesta, por demás coherente, para que el Presidente de la República regrese al Congreso a dar su Informe de Gobierno, provocaría un regaño de la legisladora. Qué mala recepción al presidente de la Mesa Directiva de San Lázaro. Acusó a Zambrano, además, de utilizar la ceremonia para promover expresiones personales y partidistas. Está perdida y eso no ayuda en política. César Camacho, exlíder nacional del tricolor, mostró el cobre. Ahora resulta que el PRI no quiere que el Presidente del país, surgido de sus filas, vaya a San Lázaro. ¿Y entonces?
IV. Y lo aprobaron. El Senado ratificó con 98 votos a favor y tres en contra al académico Miguel Basáñez Ebergenyi como embajador de México en EU. En los días previos el PAN había decidido votar en contra, pero, horas antes, cambiaron de plan. Basáñez tiene una encomienda importante. En el PAN hubo división de opiniones. El más duro fue Javier Lozano, para quien el nuevo embajador mexicano “no tiene el tamaño, ni la capacidad, ni la experiencia, ni los conocimientos ni la estrategia para ocupar nuestra embajada en Washington”. En contraste, su compañera de bancada, Gabriela Cuevas, presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, no sólo le deseó éxito en su misión, sino que calificó a Basáñez como un demócrata y embajador ciudadano.
V. Cocinado. La elección interna del PRD para elegir a su nuevo dirigente nacional se aplazará hasta octubre, por lo que Carlos Navarrete, aún presidente nacional, rechazó que ya haya candidatos designados porque aún no se ha emitido la convocatoria. Apuntados hay varios, el senador Armando Ríos Píter y el diputado federal Agustín Basave, pero también Fernando Belaunzarán y Beatriz Mojica, cuando menos. Navarrete informó que el proceso para elegir a su sustituto se aplazó, debido a cuestiones estatutarias. La realidad es que, aunque diga que no hay nada definido, en el sol azteca ya lo tienen todo planchadito. Ay, los demócratas...
