Frentes Políticos

I.La huella de Ebrard en El Altiplano. No se lo diga a nadie, pero Celina Oseguera Parra, quien hasta el lunes pasado fue la coordinadora Nacional de los Centros Federales de Readaptación Social, llegó a esa posición después de haber sido nombrada por Marcelo ...

I.  La huella de Ebrard en El Altiplano. No se lo diga a nadie, pero Celina Oseguera Parra, quien hasta el lunes pasado fue la coordinadora Nacional de los Centros Federales de Readaptación Social, llegó a esa posición después de haber sido nombrada por Marcelo Ebrard, entonces jefe de Gobierno, como responsable de las cárceles del Distrito Federal. Con un negro historial en su bolso, Oseguera Parra brincó a su más reciente cargo de la mano de Manuel Mondragón, para entonces ya comisionado nacional de Seguridad del gobierno de Enrique Peña Nieto. Una cosa es segura. Alguien pasó por alto el contenido de ese bolso.

II. Una fichita. Oseguera Parra, quien al momento de la fuga de El Chapo Guzmán se encontraba en su natal Colima, ya había despertado sospechas en el gobierno de Felipe Calderón, pues promovió, según diversas investigaciones, la liberación de Rafael Caro Quintero, aduciendo motivos de salud y edad, lo que el capo más odiado de Estados Unidos consiguió en agosto de 2013, gracias a la generosidad de un juez federal en Jalisco. No sólo eso, Oseguera Parra fue señalada por tratos a favor de Raúl Salinas de Gortari y Sandra Ávila Beltrán, La Reina del Pacífico, dos de sus huéspedes más distinguidos. Su pesado expediente incluye quejas por la incontrolable corrupción, actos de abuso de autoridad, falta de control en los penales, extorsión, sobrepoblación, tráfico de personas, protestas y reyertas de internos. Su cese, anunciado por Miguel Ángel Osorio Chong, titular de la Segob, no basta. La procuradora Arely Gómez González tiene mucho que investigar. 

III. Enroques y salidas. Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno del DF, dio a conocer nueve cambios en su gabinete. De entre ellos, el más importante es la salida de Joel Ortega, quien deja el cargo al frente del Metro, que será ocupado por Jorge Gaviño. Dos piezas en este ajedrez son intocables. Sus resultados los avalan. Rodolfo Ríos Garza, procurador, e Hiram Almeida, responsable de la seguridad de la Ciudad. Quien salvó la cabeza fue Héctor Serrano, quien de secretario de Gobierno lo mandaron a manejar Movilidad de la Ciudad. A lo mejor ahí descubre, por fin, quién financiaba a los grupos violentos que tanto cobijó y que aparecieron en innumerables manifestaciones y no sólo destruyeron todo a su paso, sino que desquiciaron a los capitalinos.

IV. Relación histórica. Luego de reunirse con empresarios franceses, el presidente Enrique Peña Nieto tuvo una cita con la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, quien le entregó la Medalla de la Ciudad en reconocimiento a la amistad que une esa metrópoli con México. Con una cooperación fortalecida a través de la firma de más de 60 acuerdos, convenios o cartas de intención, concluyó la visita de Estado que realizó el mandatario. El presidente François Hollande recibió de forma cálida a su homólogo mexicano. Todo muy agradable, sí, pero se espera su vuelta de inmediato para poner en orden la casa.

V. La caricatura. La semana pasada el Pleno del INAI clasificó la información relativa a los viajes en helicóptero de David Korenfeld, el extitular de la Conagua, por considerar que ésta pondría en riesgo la seguridad nacional. Qué absurdos. Su argumento es que de los abusos del pasado pueden inferirse posibles viajes en el futuro y ello pondría en riesgo la vida del nuevo director y todos aquellos que usen las aeronaves de la institución. Reservar esta información no sólo protege a Korenfeld sino a todos los funcionarios que abusan de los recursos públicos. Ximena Puente, comisionada presidenta, y todos sus miembros deberían, por lo menos, sentirse abochornados. Claudicaron.

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