Frentes Políticos

I.Torpeza. Rodrigo Medina de la Cruz, gobernador de Nuevo León, no sabe leer los tiempos, ésos que tan bien se le dan a César Camacho Quiroz gracias a sus relojes. No sólo en el CEN del PRI se tomó como un desafío que el aún gobernador pretenda imponer a Federico ...

I. Torpeza. Rodrigo Medina de la Cruz, gobernador de Nuevo León, no sabe leer los tiempos, ésos que tan bien se le dan a César Camacho Quiroz gracias a sus relojes. No sólo en el CEN del PRI se tomó como un desafío que el aún gobernador pretenda imponer a Federico Vargas o a Adrián de la Garza como el abanderado a sucederlo en el cargo. Está aturdido. Debe entender que la decisión no le corresponde a él. Y lo peor, en Los Pinos su propuesta de incluir a sus amigos entre los aspirantes no sólo fue vista como una descortesía al presidente Enrique Peña Nieto, sino una abierta provocación. Tropezó con sus propias agujetas. Y la cara le quedó sucia.

II. A puño limpio. Roberto Albores Gleason, presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, juraba que el priismo en Chiapas estaba preparado para desarrollar el proceso de selección de candidatos con total pluralidad y en democracia, comprometidos con el camino de transformación que vive México con el liderazgo del presidente Peña, señaló. Pues no. El PRI de Chiapas está dividido. La sangre llegó al río. El grupo del senador Albores Gleason y el del excandidato perdedor al gobierno del estado, José Antonio Aguilar Bodegas, se disputan con todo la candidatura a la diputación de Tapachula. Hubo cristales rotos y golpes en el PRI estatal.

III. Nueva visita. Bien le cayó a Enrique Peña Nieto su viaje de este miércoles por Veracruz. Durante la celebración del primer Centenario de la Promulgación de la Ley Agraria de 1915, el Presidente recibió las cálidas muestras de los jarochos y del gobernador Javier Duarte de Ochoa. El apapacho de los jarochos ha sido recurrente para Peña Nieto, quien se deja querer por los veracruzanos y, en reciprocidad, mantiene a esa entidad como ejemplo para otras en algunas áreas de la administración pública.

IV. La crisis amarilla. El senador Mario Delgado confirmó su renuncia al PRD para unirse a las filas del partido Movimiento Regeneración Nacional, encabezado por Andrés Manuel López Obrador. No descartó que pueda contender para la Jefatura de Gobierno en 2018 por Morena. Dijo que el PRD ya no representa los intereses de la población. Esta renuncia se suma a la del senador Adán Augusto López, y se espera la definición de otros legisladores como Alejandro Encinas. ¿Es Delgado la avanzada de Marcelo Ebrard, aunque el exjefe de Gobierno lo niegue?

V. El impune. A Jesús Valencia Guzmán, delegado de Iztapalapa, de poco le servirá guardar silencio. La lupa está a su acecho. Está en medio de una investigación de la Contraloría capitalina luego de que el mes pasado chocó a bordo de una camioneta que dijo suya y era de la empresa Amexire, contratista de la delegación que ganó una licitación por hasta 48 millones de pesos. Por si fuera poco, diputados federales del PRD solicitaron a Juan Manuel Portal Martínez, auditor superior de la Federación, la inclusión a su Programa Anual de Auditorías el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2014 para Iztapalapa. Que le amarren las manos; en lo que lo enjuician.

VI. Alerta roja. El tema de los maestros de la CETEG requiere un alto. No sólo porque al tomar casetas le roban a Caminos y Puentes unos 200 mil pesos por hora. El martes destrozaron las oficinas del INE en Chilpancingo. Sacaron a todo el personal y destrozaron el equipo que se utiliza para tomar fotografías y los datos de los electores con la amenaza de que no habrá elecciones en Guerrero. Felipe de la Cruz, coordinador seccional de la CETEG en Acapulco y vocero de los padres de los normalistas asesinados, es quien maneja los hilos de las marionetas magisteriales. Él ordena y los vándalos, dizque maestros, ejecutan. ¿Y la autoridad?

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