Frentes Políticos
I.El cinismo azul. El presidente del PAN, Ricardo Anaya, no se desmarca de Gustavo Madero, quien le heredó el cargo. Va una pruebita inequívoca de que el chihuahuense es quien manda en el partido, por más que él tienda puentes. Anaya ungirá este fin de semana a Ricardo ...
I.El cinismo azul. El presidente del PAN, Ricardo Anaya, no se desmarca de Gustavo Madero, quien le heredó el cargo. Va una pruebita inequívoca de que el chihuahuense es quien manda en el partido, por más que él tienda puentes. Anaya ungirá este fin de semana a Ricardo Villarreal García como candidato a la alcaldía de San Miguel de Allende, justo donde detuvieron a su amigo Germán Goyeneche, operador de Héctor Beltrán Leyva, uno de los narcotraficantes más poderosos del país. Ricardo, cómo olvidarlo, es hermano de Luis Alberto, el destituido coordinador panista en San Lázaro, conocido como El rey de los moches. ¿No que al albiazul le preocupa mucho una ley anticorrupción? Está claro. No habrá limpia en casa.
II.¿Otra más? La detención de Juan Pablo Rangel Contreras, operador financiero del diputado federal panista Marcos Aguilar Vega, provocó más que nerviosismo en el edificio de avenida Coyoacán. Y cómo no. Rangel Contreras era justamente quien se encargaba de pasar la charola a empresarios para la campaña de Aguilar Vega, quien está empecinado en ser el candidato del PAN a la alcaldía de Querétaro. El exdirector de Caja Libertad es acusado por la Procuraduría General de la República de al menos un delito grave: lavado de dinero. Está detenido en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada, la SEIDO. Qué caray.
III.Añicos. La Policía Federal y elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, asumieron la seguridad en la región de Tierra Caliente y Acapulco, informó Monte Alejandro Rubido, comisionado Nacional de Seguridad. Lo dijo ante Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, como testigo. Habrá vigilancia en 32 municipios de los estados de Guerrero, Estado de México y Michoacán a través de bases de operación en cada municipio. Significativo que la presentación haya sido en Iguala. Las fuerzas federales protegerán Acapulco para el periodo vacacional y de forma permanente. Ojalá que Rogelio Ortega, el interino, se anime a gobernar e impida a sus camaradas de la CETEG seguir destruyendo la economía de los guerrerenses.
IV.El silencio. El perredista Bernardo Ortega, presidente de la Comisión de Gobierno en el Congreso de Guerrero, las evade todas. Aseguró que su vida corre peligro. Y que el hecho de que su padre fuera el fundador de Los Ardillas y sus hermanos dirijan al grupo criminal, no implica que él haya seguido sus pasos. Tiene razón. No escogió a su familia criminal. En esa lógica, debería aclarar si tampoco María de los Ángeles Pineda, esposa del exalcalde de Iguala, cuyos hermanos integraban a los Guerreros Unidos, escisión de los Beltrán Leyva, es responsable de lo ocurrido a los normalistas de Ayotzinapa. En todo caso hay algo que destaca: el silencio del PRD de Los Chuchos es ensordecedor. ¿Se darán cuenta de a quiénes encumbraron?
V.Malas cuentas. Después de ver lo que los embozados hicieron la noche del uno de diciembre en Paseo de la Reforma, ante la pasmosa presencia policiaca, era evidente la reacción. La Asociación de Bancos de México condenó el vandalismo. Héctor Serrano, secretario de Gobierno del DF, entre soberbio y conmovedor. El funcionario, herencia de Marcelo Ebrard, sólo muestra incapacidad. En dos años no ha desencapuchado a los embozados; mucho menos identificado a los grupos que los financian. En sus cálculos, se pierden votos si actúan contra los violentos, pero se le escapa que buena parte de la sociedad no tolera ya la impunidad y también vota. ¿Se dará cuenta de ello su actual jefe?
VI.Desatino. El nuevo presidente de la CNDH, Luis Raúl González Pérez, se estrenó de la peor manera. Sirviendo de escudo a los violentos. Su actuación el uno de diciembre fue vergonzosa, impidiendo que se les pusiera un freno a los vándalos. Si así trabajará, será de pena. Ahora resulta, algo único, que se convertirán en guaruras de los violentos. ¿Y luego se quejan que al organismo que preside se le acuse de proteger a delincuentes y no a las víctimas? ¿Acaso sus muchachos no se dieron cuenta que lanzaron bombas molotov a una cafetería en Reforma, repleta de gente, y luego sirvieron de escudo para que no los detuvieran, y hasta los escoltaron al Metro. ¿De qué lado están?
