Un grupo nos ha tomado de rehenes
El novel dirigente del PRI, Enrique Ochoa, en su momento propuso la creación de un órgano anticorrupción que de alguna forma permita restablecer la confianza de la ciudadanía en el partido que ha sufrido tanto por los escándalos de personajes impresentables que han ...

Francisco Zea
Línea estratégica
El novel dirigente del PRI, Enrique Ochoa, en su momento propuso la creación de un órgano anticorrupción que de alguna forma permita restablecer la confianza de la ciudadanía en el partido que ha sufrido tanto por los escándalos de personajes impresentables que han gobernado en distintos estados de la República.
Por principio, si el Partido Revolucionario Institucional no hace algo rápido está destinado al fracaso total y absoluto en cualquier elección, huelga decir, que en el 2018, tendría las mismas posibilidades de ganar que Trump en Estados Unidos. Por otro lado, el margen de maniobra del gobierno federal está cada vez más reducido. Los excesos de algunos gobernadores han sido escandalosos. Nadie hubiera apostado a que se comportarían como virreyes sexenales.
A esto hay que sumarle que los dueños del país, los señores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, ya dijeron que hoy, lunes 22, van a hacer un megadesmadre, que pasa por no regresar a clases e intensificar sus protestas.
Supongo que la intensificación de las protestas va por joder aún más la vida de los que habitamos esta ciudad. Supongo que su idea de jorobar será aún más imaginativa. También me pregunto si: ¿Algún nivel de gobierno nos va a defender? Entiendo que el capital es mal visto. Que los empresarios son la reencarnación del mismísimo Satán, pero a fin de cuentas son los que hacen que la economía funcione, les guste o no a los agoreros del despitorre.
Me cuesta trabajo entender la lógica de un gobierno que puede establecer una mesa de negociación con un grupo de “luchadores sociales”, que han sido más coherentes que la federación. Desde un principio se sentaron en la mesa con una sola demanda. La abrogación, según ellos, porque abrogar es un término que me parece que no entienden, de la reforma educativa. Huelga decir que la reforma educativa no es un artículo, o una ley en particular. Es una serie de modificaciones legislativas que pasan desde la Constitución hasta un sinnúmero de leyes .
No puedo entender cómo se puede sentar un gobierno con un grupo de delincuentes, que bloquean, queman, dañan y chantajean. No hay lógica. Menos aun su única propuesta, que es que se derogue la Reforma Educativa. Me parece claro que si el gobierno cede a esta única petición, el sexenio y el gobierno del presidente Peña terminaría en ese mismo instante. Pero por otro lado, qué esperan para poner orden, para restablecer las condiciones de negocios en Oaxaca, Michoacán, Chiapas y Guerrero.
La situación es grave. Hay una gran cantidad de establecimientos en estas entidades que están cerrando por falta de garantías para trabajar. Y lo peor ha sido el chantaje y la amenaza al gobierno. Será fundamental la respuesta de la Secretaría de Educación Pública en el evidente caso de que esta bola de sátrapas no regresen a clases hoy. Será la medida en la cual este país navegará los próximos dos años. La respuesta clara y basada en la ley o la tolerancia para un grupo que nos ha tomado de rehenes.
EN EL ESTRIBO.- Celebro la nueva edición de Vanity Fair, en la cual hablan de Luis María Aguilar, el presidente de la Suprema Corte de Justicia. Qué falta le hacía a este país que el titular de uno de los tres poderes fuera tomado en cuenta. Luis María se lo gana a pulso, dirigiendo una corte moderna y propositiva. La sorpresa es que una revista de alcance continental lo tome en cuenta. Me parece un buen augurio, y para él se torna en una gran responsabilidad. Administra justicia, es una tarea titánica en un país donde se vende todo, incluso la razón. Celebro sin duda que una revista dedicada a banalidades le dé su justa dimensión al juez de jueces.