El albur como recurso parlamentario
Súbitamente irrumpió el albur en el ríspido debate sobre las elecciones que ayer se dio en la sesión de la Comisión Permanente del Congreso. “El señor del chile, porque ya es famoso el señor del chile, increíblemente se tuvo que comer eso”, soltó la senadora ...
Súbitamente irrumpió el albur en el ríspido debate sobre las elecciones que ayer se dio en la sesión de la Comisión Permanente del Congreso.
“El señor del chile, porque ya es famoso el señor del chile, increíblemente se tuvo que comer eso”, soltó la senadora del PRI, Diva Gastélum, en dirección de Guillermo Anaya, candidato del PAN al gobierno de Coahuila.
La risa fue general.
Le devolvía así a Memo Moches —como lo bautizó Carolina Viggiano, esposa del gobernador Rubén Moreira— el piropo que el panista había lanzado a las mujeres priistas de Coahuila, en plena campaña.
¿Qué les vamos a dar a las lideresas del PRI?, preguntó entonces el abanderado panista en un acto en Ciudad Acuña, celebrado el 10 de mayo pasado.
“Les vamos a dar puro chile”, manifestó.
Y lo que dijo fue usado contra él.
Memo Anaya es protagonista estelar del conflicto poselectoral que se vive en Coahuila, a partir de que el Instituto Estatal Electoral, con apenas el 72% de las actas capturadas y una diferencia mínima, le dio ventaja al priista-moreirista Miguel Riquelme, en la elección de gobernador.
- Ese conflicto se extendió ayer a la tribuna de la Comisión Permanente, donde panistas y morenos se enfrentaron verbalmente con los priistas, por lo que llaman “fraude electoral” en Coahuila y en el Estado de México.
Fue un debate similar a los que se escuchaban a finales de los ochenta, principios de los noventa, y hasta en el 2006, sobre las trampas en las elecciones.
Parecía que el tiempo se había congelado en el salón de sesiones, a pesar de las sucesivas reformas electorales, sólo que con nuevos actores en la trinchera.
Los morenos de López Obrador dejaron ya muy claro que no van a reconocer el triunfo del priista Alfredo del Mazo en el Estado de México.
Para ellos, la gobernadora legítima es Delfina Gómez.
Quieren el ”voto por voto”, “casilla por casilla”. Pero el órgano estatal local dejó claro que no se pueden abrir más de tres mil casillas.
Algo peor. A las 13:00 horas de ayer y sin siquiera discutirlo, el TEPJF resolvió que no existió, en la última de las quejas, ningún uso de recursos públicos, que no existió manejo de programas sociales.
“Estamos reprobados como sociedad. Las elecciones que se llevaron a cabo el fin de semana hablan de una elección de Estado, donde vemos a los gobernadores utilizar recursos públicos para empujar a sus candidatos”, dijo Rocío Nahle, coordinadora de la bancada de Morena en San Lázaro.
Y más: “Vemos al presidente Peña Nieto convertido en el coordinador de campaña de su primo en el Estado de México. Lo peor de todo es que podemos ver que son instituciones débiles, instituciones quebradas”.
Hasta allí, muy bien. Pero el discurso se le cayó cuando, con aparente ingenuidad, dijo que el voto de Morena no costó un peso. Nadie le creyó.
- “Cuelgue su teléfono para que me escuche. Qué, ¿está recibiendo instrucciones?”, ordenó la ya citada diputada Viggiano al coordinador de lo senadores del PAN, Fernando Herrera.
El senador acababa de decir en tribuna que su partido hará valer, por todos los medios que les da la ley, los triunfos que obtuvieron los candidatos del PAN en las urnas.
“No vamos a dejar pasar las viejas trampas de los mismos de siempre. No vamos a permitir que las normas y la convivencia democrática se invoque en un lado y se violenten en otro”, advirtió.
Viggiano, quien andaba ayer como navajita, no dejó pasar la oportunidad de ironizar sobre el llamado Frente por la Dignidad de Coahuila, que integra Memo Anaya junto con los candidatos Armando Guadiana, de Morena, y Javier Guerrero, independiente.
El Frente ya salió a las calles de Saltillo a protestar contra el “fraude”. Se calcula que eran 30 mil. Los priistas dicen que 15 mil.
Sobre el tema, Carolina dijo:
“Los que están allí son perdedores, fueron por salir en la foto, allí estaba Margarita Zavala, allí estaba Rafael, allí estaba Ricardo Anaya, los tres tratando de salir en la foto, peleándose por la candidatura a la Presidencia de la República.
Margarita Zavala ni siquiera saludó a Ricardo Anaya allí.
La priista criticó que se haya juntado el PAN con Morena en ese frente para quitarle el triunfo a Riquelme.
“En Coahuila (Guadiana) se dedicó a decir ‘Memo Moches’ durante toda la campaña, refiriéndose a Guillermo Anaya”, aseguró.
Y vino la acusación a los panistas que nadie desmintió:
Tenemos una denuncia en la Fepade y seguramente va a pasar a otra instancia: ustedes metieron 70 millones al sistema bancario para bajarlos a través de sus promotoras, lo tenemos todo acreditado. ¿Y sabe qué?, metieron dinero en efectivo, en Tamaulipas, en Nuevo León, sin duda, eso ya tendremos tiempo de demostrar quién hizo trampa y los gobernadores del PAN estuvieron ahí metidos.
- La toma de avenida Reforma por Andrés Manuel en 2006 también salió a relucir.
“Sí, hizo una protesta, claro que tomó Reforma, una protesta pacífica donde no se rompió un solo vidrio”, destaco Nahle.
Diva Gastélum respondió:
“No quebró un vidrio, quebró empresas.
“Fíjense lo que dijo la Canaco, afectó a 35 mil empresas. Fíjense lo que dijo también la Canacintra, los costos son millonarios”.
También le sacaron la cuenta al “campamento de López Obrador”: costó 24.5 millones.
¿De dónde saca el dinero López Obrador?
Jorge Carlos Ramírez Marín, representante del PRI en el INE, mantuvo el dedo en el renglón
¿Por qué Morena no puede decir, en su página de transparencia, cuál es el destino de sus recursos ¿Quiénes son sus proveedores? ¿Cuánto le pagan a su dirigencia?, preguntó.
Nadie respondió. El misterio sigue.
