Conoció a AMLO “peleándose con él”, hoy es parte de su equipo

Esteban Moctezuma conoció a Andrés Manuel López Obrador “peleándose”. Él era secretario de Gobernación y El Peje acababa de ser derrotado en los comicios de gobernador en Tabasco. Corría el año de 1995. El entonces candidato perredista andaba en la toma de pozos ...

Esteban Moctezuma conoció a Andrés Manuel López Obrador “peleándose”. Él era secretario de Gobernación y El Peje acababa de ser derrotado en los comicios de gobernador en Tabasco.

Corría el año de 1995. El entonces candidato perredista andaba en la toma de pozos petroleros, en protesta por los resultados de los comicios. Roberto Madrazo ya era oficialmente ganador en una cuestionada elección de gobernador en esa entidad.

Doce días duró la movilización del hombre de Macuspana. Bloqueó 65 instalaciones de Pemex. La empresa paraestatal tuvo pérdidas superiores a los 63 millones de pesos, según cálculos de su entonces director, Adrián Lajous.  

A eso había que sumarle los riesgos para la seguridad industrial. Había que hacer algo. Las negociaciones se abrieron. Hubo acuerdos. Se mantuvo el valor de la palabra. “Desde entonces ha habido respeto mutuo”, subraya el ahora presidente ejecutivo de Fundación Azteca.

Más de dos décadas después, Esteban Moctezuma Barragán dio un campanazo, inesperadamente se unió al proyecto rumbo al 18 de López Obrador.

El anuncio provocó sorpresa. El tabasqueño no es muy popular en el mundo de los negocios. La adhesión del secretario de Gobernación de Ernesto Zedillo al equipo del persistente tabasqueño fue vista con suspicacia.

Parecía un movimiento para vacunarse en caso de que, ahora sí, las encuestas no se equivoquen y el tabasqueño se convierta en el próximo presidente. Casi en todas está arriba.

¿Qué hace Esteban Moctezuma, de Fundación Azteca, en el equipo de AMLO? Era la pregunta.

“Él me invitó a participar como parte de un grupo apartidista, plural, autónomo”, nos dice el político de origen potosino.

Y más: “Los cuentos políticos son muchos. Cuando hablé con Ricardo (Salinas Pliego) sobre mi participación con Andrés Manuel lo hice con una decisión tomada. Él fue absolutamente respetuoso”. 

López Obrador quiere que Moctezuma elabore una propuesta de desarrollo social. El reto le gustó a Esteban. Le pareció interesante participar en un proyecto de esa naturaleza. “Tengo amplia experiencia en el terreno social, algo qué aportar”, nos asegura.

¿Lo estará contemplando como su potencial secretario de Desarrollo Social en caso de que la tercera sea la vencida?

Moctezuma jura que no anda en busca de cargos. Ya pasó por allí. 

López Obrador me comentó que el eje central de su proyecto son los jóvenes. Ésa debe ser la prioridad. Hoy viven desanimados, sin expectativas, sin oportunidades. Buscan la salida  por la vía de la delincuencia”, subraya.

Su idea es inducirlos a descubrir sus potencialidades a través de programas de música, deporte, lecturas, trabajo. “El gobierno no lo está haciendo”, asevera. 

Desde el año 2000 Esteban Moctezuma no ha asistido a acto partidista alguno. Desde entonces ha dirigido los esfuerzos de beneficencia de Fundación Azteca. Eso lo llevó a tener una visión apartidista, nos dijo.

En Esteban germinó la idea de organizar a la sociedad para empoderarla. Su objetivo es empujarla a la búsqueda de respuestas a los problemas que el gobierno ignora.

“La fuerza del crimen es que está organizado. La debilidad de la sociedad es que no está organizada”, puntualiza el otrora político priista.

  •  Ayer dábamos cuenta, en este espacio, del primer discurso de Jacqueline Peschard como presidenta del Órgano Ejecutivo del Sistema Nacional Anticorrupción.

La mujer exigía a las autoridades federales que dieran a conocer los nombres de los funcionarios responsables de un pago indebido de diez millones de dólares por parte de la empresa brasileña Odebrecht.

El llamado lo hizo en presencia del procurador Raúl Cervantes, quien ocupó la silla vacía del todavía inexistente fiscal anticorrupción, cuyo nombramiento se aplazó, otra vez, para después de la Semana de Pascua.

Pero hoy nos amanecemos con la noticia de que dichos contratos celebrados con esta empresa serán reservados hasta por cinco años por la PGR.

Es decir, la dependencia negará por un lustro cualquier documento relacionado con el pago de sobornos de esa compañía.

“No vamos a permitir que nos oculten esa información”, afirmó ayer la diputada del PAN, Lorena Alfaro, desde la tribuna de la Cámara baja. No paró allí. Soltó el nombre de Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, como uno de los funcionarios involucrados “en los hechos de  corrupción de Odebrecht”. 

“Es inadmisible que en México no se tengan estos avances concretos sobre presuntos sobornos a funcionarios mexicanos, mientras que en otros países como Ecuador, Perú y Colombia ya hay cancelación de contratos y confiscación de bienes, también hay funcionarios sujetos a proceso”, puntualizó.

No deja de sorprender la decisión de reservar la información sobre los funcionarios que se apartaron de la legalidad. ¿Qué ocultan? ¿A quién protegen? ¿Por qué ese silencio cómplice, que es como un gancho al hígado a la dignidad de la ciudadanía?

Si Raúl Cervantes quiere ser realmente fiscal general, no es por allí.

Rocío Nahle, coordinadora de Morena en San Lázaro, también le envió un mensaje al titular de la PGR.

“Aquí le digo al procurador que, de acuerdo con la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información, no se puede invocar el carácter de reservado cuando se trate de información relacionada con actos de corrupción. De acuerdo con las leyes aplicables, no puede reservarse esta información”, subrayó.

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