El Coco de la partidocracia
En un bumerán se convirtió la campaña de desprestigio lanzada contra Jaime Rodríguez, alias El Bronco. Medios nacionales le han dedicado amplios espacios y valiosos minutos en horarios estelares. Lo exhibieron como golpeador de su esposa, terrateniente, mentiroso, ...
En un bumerán se convirtió la campaña de desprestigio lanzada contra Jaime Rodríguez, alias El Bronco. Medios nacionales le han dedicado amplios espacios y valiosos minutos en horarios estelares. Lo exhibieron como golpeador de su esposa, terrateniente, mentiroso, trácala, y otras lindezas más. Ni así. El candidato independiente al gobierno de Nuevo León está convertido en El Coco de la partidocracia.
Lo sospechoso es que nos venimos a enterar simultáneamente a su ascenso en las encuestas.
El periódico El Norte, gemelo del diario Reforma, público una muestra que coloca a este hombre —mezcla de Pedro Infante y El Piporro, según sus colaboradores—, como puntero en las preferencias electorales en el estado más industrializado del país.
El Bronco trae el 29 por ciento en la intención de voto; la candidata de la mancuerna PRI-PVEM, Ivonne Álvarez, recoge el 27 por ciento; el muy gris abanderado panista Felipe de Jesús Cantú anda en el 22 por ciento —¡Ay, Margarita, cómo te extrañamos!— y el expanista Fernando Elizondo, hoy abanderado del MC, apenas el 3 por ciento.
Nunca un candidato independiente ha encabezado las preferencias electorales en una elección de gobernador. Antes ni siquiera eran legales. Les ponían obstáculos irremontables. Si no, pregúntenle a Jorge Castañeda.
Si esta encuesta se transforma en realidad, el desprestigiado sistema de partidos quedaría seriamente lastimado después del 7 de junio.
- Perredistas y priistas sacaron ayer el cobre en su disputa por las delegaciones de la Ciudad de México. Lo que no pueden ganar con propuestas, pretenden arrebatarlo con palos, piedras, golpes y destrucción.
En Cuajimalpa, terreno de los golpeadores del PRI-PVEM, conocidos como Los Claudios, se enfrentaron militantes de PRI y PRD. Hay 25 heridos: 19 amarillos y seis tricolores, según las dirigencias de ambos partidos. ¿El pretexto? La destrucción de propaganda.
Usted, probablemente, vio las fotos del exdelegado del PRI-Verde, Adrián Ruvalcaba. En la trifulca lo dejaron como alcancía. Luce tremenda ranura en la cabeza. Está en terapia intermedia en el Hospital ABC de Santa Fe. Tiene para unos días.
Aunque, por el saldo que conocemos, les fue peor a los del PRD. Raúl Flores, dirigente local de ese partido, asegura que los 19 heridos del amarillo pasaron por el hospital.
En Tlalpan no fue una riña, sino una agresión. Dos jovencitos, que la tarde del miércoles hacían proselitismo a favor de Cuauhtémoc Sánchez Osio, candidato a jefe delegacional, en la colonia Vergel Coapa, fueron salvajemente golpeados por jóvenes que portaban camisetas en las que se leía “perredistas del Ajusco”. Méndez López resultó con fracturas en pie. Fue atendido en Médica Sur.
Triste papel el de estos dos partidos que no acaban de entender que “la violencia es el último recurso del incompetente”, como diría el escritor y bioquímico estadunidense, Isaac Asimov.
- Seguimos en el DF. Al candidato a delegado del PRD en Coyoacán, Valentín Maldonado, lo tienen escondido. No lo quieren exponer. Van dos debates públicos que se realizan entre aspirantes a jefe delegacional y nomás no aparece. El de la Canaco y el que condujo el periodista Miguel Bárcenas, en Radio ABC.
Viene un tercero con Óscar Mario Beteta en Radio Fórmula. La abanderada del PRI-PVEM, Hannah de Lamadrid, espera que el ahijado político del poco presentable Mauricio Toledo no se raje. “Quieren ganar con la marca y a bardazos. Yo nunca lo he visto y eso que es mi diputado”, se quejó la joven aspirante.
- Muy movido anda Roberto Campa, subsecretario de Derechos Humanos de la Segob. Ayer desayunó con Ardelio Vargas, titular del Instituto Nacional de Migración, se reunió con Javier Hernández, representante de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Pasado el mediodía, recibió, en sus oficinas de la calle de Dinamarca, a representantes de la CIDH de la OEA que revisan el caso Ayotzinapa.
“La revisión de la investigación (de Ayotzinapa) sirve para acreditar internacionalmente todo lo que se ha hecho, y también para que, a partir de la experiencia que ellos tienen, se puedan mejorar cosas en la propia investigación y en otras”, nos dijo.
