Un “virrey” en castillo ajeno
Muy sobrado vimos al comisionado en Michoacán, Alfredo Castillo, en su comparecencia en San Lázaro ante los legisladores que integran la primera Comisión de la Permanente. Cero autocrítica. Ni siquiera en el tema de las autodefensas. “Según el comisionado, Michoacán ...

Francisco Garfias
Arsenal
Muy sobrado vimos al comisionado en Michoacán, Alfredo Castillo, en su comparecencia en San Lázaro ante los legisladores que integran la primera Comisión de la Permanente. Cero autocrítica. Ni siquiera en el tema de las autodefensas. “Según el comisionado, Michoacán es Disneylandia”, sintetizó el diputado panista; Fernando Rodríguez Doval, al final del ríspido ejercicio.
Pero eso sí. Castillo no se privó de ironizar la desarticulada intervención del perredista Roberto López Rosado, quien todo el tiempo le habló de tú y cuestionó, a su modo, la “ingobernabilidad” que prevalece en esa entidad. “¡Qué buen orador es usted!”, le dijo, mordaz.
El comisionado hasta se dio el lujo de evitar que la senadora del PAN, Luisa María Calderon, aludida en su intervención, hiciera uso de la palabra, montada en la confusión de la presidenta de la Comisión, la perredista Aleida Alavez.
La equivocada afirmación del diputado priista, Manuel Añorve, de que La Cocoa no tenía derecho al uso de la palabra porque pidió licencia de su cargo para contender por la gubernatura del estado, provocó el desconcierto de Aleida.
Luisa María no ha pedido licencia, pero de todos modos Castillo y Añorve se opusieron a la réplica.
- La cosa comenzó cuando el comisionado le recordó a los panistas el grave error cometido en tiempos de Felipe Calderón, al declarar muerto al jefe Templario, Nazario Moreno, alias El Chayo.
“Esto lo único que hizo fue que les dio más fuerza y el sentimiento de impunidad para poder seguir actuando. El gran error tiene que ver con que ustedes declararon muerto al principal líder Templario, y que la senadora que está a su lado (Luisa María Calderón) no me dejará mentir…”, dijo.
La Cocoa se dio por aludida. Pidió la palabra para replicar.
Aleida Alavez, presidenta de la primera comisión, se la iba a conceder, pero Castillo protestó. “Presidenta… ella se sintió aludida…”. La perredista insistió. “Que use el tiempo de réplica del PAN”.
Otra vez la protesta de Castillo. “¿Entonces puedo aludir a ocho diputados del PRI para que puedan hablar?”, volvió a ironizar.
Añorve de nuevo: “Me disculpo por el error (de la licencia), pero la senadora no es de la Comisión Permanente. No puede hablar”.
Y no habló, sino hasta que terminó la comparecencia.
“En todas las reuniones de los órganos legislativos, los legisladores tenemos derecho a participar. En este caso, él me aludió personalmente, y lo único que yo pedí es que me permitiera aclarar esa alusión, o rectificar hechos. El comisionado, que es un servidor, empleado de la Secretaría de Gobernación, vino a darle órdenes a la presidenta de la Comisión primera, y me parece que es… así se porta en Michoacán, él manda a todos, él le grita a todo el mundo”, dijo Luisa María a los reporteros.
Por lo demás, muy débil la batería de oradores que lo cuestionaron en tribuna. La única que verdaderamente lo incomodó fue la petista Lilia Aguilar, de “virrey” no lo bajó. “El nombre no se lo puse yo, se lo pusieron los ciudadanos”, aclaró, luego de que Aguilar se quejara de los términos peyorativos de la legisladora. Aguilar también se trepó en el caso Paulette para bajarle los humos al malhumorado comisionado.
Durante toda la comparecencia el mexiquense se aferró a la idea de que ha habido avances en el año que lleva en el cargo de Comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral del Estado. Y los legisladores de oposición en sostener que la cosa esté peor que antes.
La de Castillo era una misión imposible. Lucha contra la percepción generalizada de que la violencia y el miedo se mantienen en Michoacán y aquí no hay dato o estadística que valga.
- Todo va conforme al script que publicamos en este espacio la semana pasada. Margarita Zavala tenía conocimiento de que los maderistas no la iban a dejar pasar en las listas plurinominales de diputados. Sólo había un lugar —de los tres que le corresponden al CEN en la cuarta circunscripción — para una mujer.
Cecilia Romero, expresidenta interina del PAN registró su solicitud. Fue la señal de que le cerrarían el paso a la esposa de Felipe Calderón. Margarita lo sabía. Su exclusión la tenía calculada. Es parte de la estrategia para alcanzar su objetivo real. “Me gustaría ser la presidenta del PAN”, reiteró ayer.
La siguiente etapa era alzar la voz. Quejarse por la exclusión. Ganar simpatías vía la victimización. Lo escribimos la semana pasada. Lo repetimos ayer. Ya se cumplió. La exprimera dama, acompañada de Teresa Toca, viuda de Alonso Lujambio, leyó, ayer, un pronunciamiento en el que manifiesta que en el azul prevalecen los intereses de grupo.
“Ése es el tono de lo que ocurrió ayer. Ante las decisiones más importantes del partido, lo que prevalece son los intereses de grupo por encima de los intereses del partido y de la ciudadanía. La exclusión en vez de la unidad, la cerrazón y no la apertura”, expresó Zavala.
- El camino es largo todavía. Margarita anunció el inicio de su campaña por la jefatura del PAN para después de las elecciones de junio. La ayudan Jordy Herrera, exsecretario de Energía, y Rogelio Carbajal, exsecretario general del PAN. Son dos elementos destacados, pero carecen de experiencia como operadores.
Roberto Gil, coordinador de la campaña de Ernesto Cordero y Josefina Vázquez Mota, no está en el equipo. Otros calderonistas, como Max Cortázar, ya están con Rafael Moreno Valle.
Al gobernador de Puebla no hay que perderlo de vista. Lo decimos desde ahora. Le puede comer el mandado a Gustavo Madero. Este priista de origen ya tiene los pies muy metidos en Acción Nacional. Nada que ver con los valores promovidos por el fundador del azul, Manuel Gómez Morin.
Ocupa posiciones internas en Acción Nacional, gracias al pragmatismo de los maderistas y sus aliados.
Madero y Moreno Valle quieren en la jefatura nacional del PAN a Ricardo Anaya en la ruta hacia el 18. El joven maravilla es el adversario cantado de Margarita Zavala en la próxima elección interna. La exprimera dama necesita mucho más que su nombre para cumplir su meta.