Concertacesión 2015

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Francisco Garfias 28/03/2014 01:36
Concertacesión 2015

PRI y PAN han mantenido reuniones con el objeto de explorar las posibilidades de aliarse electoralmente en el Distrito Federal en 2015. Nos asegura Mauricio Tabe, presidente del azul en la capital de la República. Los dos partidos están resueltos a romper la “hegemonía” que el PRD mantiene en la capital desde 2007. Tumbarle, por lo menos, la mitad de las delegaciones y el control absoluto de la Asamblea Legislativa o Congreso local.

Tricolores y azules nunca han hecho coaliciones electorales abiertas.

Se han aliado, eso sí, para evitar la llegada de la izquierda al poder. Allí está la famosa concertacesión —palabra de moda en la década de los noventa— que idearon y ejecutaron Carlos Salinas de Gortari y Diego Fernández de Cevallos ante el avance del entonces naciente PRD.

Tabe, sin embargo, está convencido de que el PRI trae un doble juego.

En los comicios del año que viene las delegaciones habrían alcanzado el estatuto de alcaldías, si se concreta la Reforma Política que el jefe de Gobierno, Miguel Mancera, pactó con el gobierno federal a cambio, dice el panista, de que no financiara movilizaciones en contra de la Reforma Energética.

El dirigente local panista se queja de que la Reforma Electoral que se perfila deja intactas las estructuras que centralizan el gasto en la Ciudad de México, a pesar de que las delegaciones pasarían a convertirse en municipios. “El problema es el modelo de administración en donde se pretende  que todo pase por la Secretaría de Finanzas del GDF”, puntualiza.

El coordinador de la fracción del PAN en la Cámara de Diputados, Luis Alberto Villarreal, hizo distribuir ayer en San Lázaro una copia de la denuncia de hechos que presentó ante la PGR, en la que pide se investiguen los famosos moches que, según Reforma, el hombre recibe de alcaldes a cambio de gestionarles recursos adicionales en el presupuesto federal.

Lo hizo después de que ese diario de circulación nacional publicara su nota principal bajo el titulo de “Indaga PGR a Villarreal”, pero sin mencionar que el coordinador de los diputados del PAN había presentado la denuncia que llevó a la PGR a solicitar información sobre Villarreal y otros implicados en los moches.

“Fui yo como agraviado el que presentó la denuncia de hechos”, dijo Villarreal en una breve intervención desde su curul para referirse a lo publicado por el diario.

La denuncia trae el sello de recibido de la PGR. Se recibió a las 13:33 horas del pasado 27 de noviembre. En ella hace un recuento de las notas sobre los moches que se han publicado y agrega:

“De lo anterior se desprenden graves acusaciones al suscrito, así como a miembros que formamos el grupo parlamentario del Partido Acción Nacional, por lo que conmino a esta representación social de la Federación que inicie las presentes investigaciones, con el fin de recabar todos los medios probatorios y conocer la verdad histórica de los hechos investigados”.

Y más: “En caso de que durante la presente investigación aparecieran datos incriminatorios que permitan suponer la existencia de hechos delictuosos, se ejercite la acción penal en contra de quienes resulten responsables”.

Gerardo Liceaga, otrora cronista deportivo en Televisa, diputado federal del PRI, recordaba, en la tribuna de San Lázaro, datos duros que no dejan lugar a dudas sobre la urgencia de una legislación más severa para castigar a barristas como los que vimos, golpeando a aislados policías, durante el partido Atlas-Guadalajara, en el Estadio Jalisco.

“Si yo les dijera: han muerto 200 personas en Brasil por este tema de las barras, se sorprenderían, y en Argentina, ojo, no se vende alcohol en los estadios, pero no han podido quitar la violencia. Han muerto 125 personas por las barras argentinas, que fueron las que nos importaron aquí, porque teníamos a la porra.

“Yo preguntaría, ¿qué estamos esperando en México, es el único país con el más alto índice de violencia en los estadios que no tiene una legislación al respecto.”

Liceaga recordó que en México puedes provocar destrozos, ser agresivo, lesionar, “al fin que te van a llevar a un Ministerio Público y vas a salir con una multa de 250 o 500 pesos”.

El grandote exteleviso hizo el perfil de uno de los ocho vándalos que no se libraron de ser encerrados en el famoso penal de Puente Grande —allí se fugo El Chapo— a pesar de las ONG que cierran los ojos cuando se trata de violaciones a los derechos humanos de los policías.

Se trata de Juan Manuel Quintero Hernández, de 21 años. Va su historial:

9 de octubre de 2011, estadio Nemesio Díez, de Toluca, alteración del orden y uso de drogas. 14 de julio de 2012, Estadio Jalisco, Guadalajara, alteración del orden público e inhalar droga en vía pública. 3 de noviembre de 2012, estadio Omnilife, alteración del orden y escandalizar en vía pública.

31 de marzo de 2013, estadio Omnilife, riña y lesiones. 28 de julio de 2013, estadio Víctor Manuel Reina, de Chiapas, lesiones y daño en propiedad ajena. 4 de enero de 2014, estadio Corona TSM, de Torreón, alteración del orden público y escandalizar en vía pública. 9 de febrero de 2014, estadio Cuauhtémoc, de Puebla, alteración del orden público, y 22 de marzo de 2014 (Estadio Jalisco), tentativa de homicidio.

La ley que endurece castigos a los vándalos que alteran los espectáculos públicos fue aprobada ayer por una abrumadora mayoría de diputados.

Van las sanciones:

— De tres días a tres meses de prisión al que ingrese sin autorización al terreno de juego.

— De seis meses a dos años de prisión a quienes lancen objetos contundentes que pongan en riesgo la integridad de otras personas.

— De seis meses a tres años de prisión a quien ingrese al terreno de juego y agreda o cause daños materiales.

— De seis meses a cuatro años de prisión al que participe activamente en las riñas.

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