“Como el filósofo de Güémez: según vayas o vengas…”

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Francisco Garfias 04/02/2014 02:10
“Como el filósofo de Güémez: según vayas o vengas…”

“Una de las ventajas de tener un consejo chico es que cabe completo en un elevador”, dijo, mordaz, Benito Nacif, en alusión a lo mermado que está el agonizante IFE.

Hizo el comentario mientras bajábamos de las oficinas de la Junta de Coordinación Política al estacionamiento del Palacio Legislativo, por el ascensor privado que utilizan los meros, meros y sus invitados, cuando ya no quieren hablar con nadie.

Los cuatro consejeros del IFE, perfectamente acomodados en el pequeño elevador, acababan de alertar a los integrantes del órgano de gobierno en San Lázaro, sobre el posible “apocalipsis electoral” —el calificativo es de un legislador— que sobrevendría en caso de que el INE no quede integrado dentro de los 12O días, a partir de la promulgación de la Reforma Política.

El presidente en turno del Instituto, Lorenzo Córdova, resumió la “preocupación” de los consejeros electorales, en breve charla que sostuvimos con él, ya en el estacionamiento de San Lázaro.

“No queremos dejar descabezado al IFE, porque esto puede provocar una situación muy compleja que puede afectar el nacimiento del INE.

“El IFE es una institución vertical, donde hay un órgano que toma decisiones. Te pongo estos casos. Hay dos elecciones locales en curso. Nayarit y Coahuila. Si no hay consejo, no se puede instalar la comisión de quejas, por no hablar de que no se puede convocar a sesión de consejo. Se romperían las líneas de mando.

“La existencia de un consejo, aunque sea mermado, es indispensable para que el IFE funcione bien y para que el INE nazca bien. Por eso es muy importante que en los 120 días que siguen a la promulgación se haga el nombramiento”, subrayó.

Nos colamos con los consejeros para intentar conocer su decisión sobre lo que harán, una vez que el Instituto Nacional de Elecciones supla al IFE. ¿Se van? ¿Se quedan?

Los cuatro coincidieron en que primero tienen que ver cómo viene la convocatoria. Enseguida, cada uno nos hizo un comentario en lo individual.

Benito Nacif admitió que ya tomó su decisión. “La haré pública cuando sea oportuno”, dijo.

María Marván y Lorenzo Córdova, presidente en turno del Consejo, dejaron claro que no se van a inscribir para ser consejeros ni se van a someter a ningún proceso adicional para ganarse un puesto en el INE.

Córdova podría reconsiderar su decisión de retirarse, si les dan pase automático al nuevo organismo electoral.

El más renuente a dar pistas sobre su postura fue Marco Baños. “Me voy a quedar a escribir columnas políticas con información privilegiada”, evadió el consejero.

—¿Pero te vas o te quedas?, insistimos.

—Pues es como el filósofo de Güémez, según vayas o vengas —volvió a evadir—, en medio de las carcajadas.

Comentamos la broma con el diputado del MC, Ricardo Mejía. No le extrañó la actitud de Baños. “Quiere ser presidente del INE”, aseguró.

“El ombudsman sigue sin dar respuesta a la carta”, se quejó Ricardo Mejía, en referencia a la dura misiva que en mano propia le entregó al titular de la CNDH, Raúl Plascencia.

El texto cuestiona al titular de la CNDH por sus resoluciones de “doble rasero” —fast track a la UNAM en el tema de acoso a una alumna de la prepa nueve y de tortuguismo a la SEP en tres asuntos similares— y le hace una recomendación: no intente reelegirse.

Lo acusa también de que subordina las decisiones de la Comisión a su agenda personal.

Mejía y los suyos juran que una buena parte de los senadores no ven con buenos ojos un nuevo periodo del ombudsman. Aseveran también que organismos no gubernamentales promueven una campaña en redes sociales para persuadirlo de que ya no se presente.

La relación cercana de Miguel Mancera con el presidente Enrique Peña tiene su lado positivo. El jefe de Gobierno logró que el Presidente de la República se comprometa a respaldar la Reforma Política del DF, la cual le da trato de entidad a la Ciudad de México, asiento de los Poderes federales. Una buena noticia para los capitalinos.

El perredista Víctor Hugo Romo sí que ha transformado la delegación Miguel Hidalgo. Su rostro no sólo aparece por todas partes —¿será parte del cambio que prometió?— sino que ha perforado tantos hoyos en las calles que los vecinos que viven alrededor de Los Pinos se ven obligados a cambiar cotidianamente de ruta.

El rector de la UNAM, José Narro, quien reside en la colonia San Miguel Chapultepec, bromeó con Romo sobre lo “emocionante” que le resulta no saber por dónde va a circular al día siguiente ni qué ruta tomará al regresar a su casa.

“No me diga eso…”, reviró el publicitado jefe delegacional.

Otro que vive por allí —y debe andar igual— es el escritor Héctor Aguilar Camín.

Porfirio Muñoz Ledo está anunciado como una de las personalidades que asiste a la convención de la Corriente Izquierda Democrática Nacional del PRD, que encabeza el profesor René Bejarano, a celebrarse en Querétaro el próximo sábado.

Asisten también la senadora Dolores Padierna; el secretario general del PRD, Alejandro Sánchez Camacho; y la diputada federal Aleida Alavez. En el centro del debate de los convencionistas está la celebración de un nuevo Congreso constituyente, dice la invitación.

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