“¿Es senador? Con razón le querían pegar…”

Las vallas se han convertido en pizarrón de grafitis ocurrentes, amenazas a legisladores e ironías de moneros.

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Francisco Garfias 11/12/2013 02:43
“¿Es senador? Con razón le querían pegar…”

Era casi mediodía. Los gritos de la mujer llamaban poderosamente la atención en la Glorieta de Colón de Reforma. “¡Traidor a la patria! ¡Traidor a la patria…!”, se desgañitaba la militante de Morena. Había reconocido a Javier Corral, senador del PAN, cuando intentaba ingresar a la “zona cero” que controlan la fuerza pública en el perímetro de la Cámara alta.

Paradojas de la grilla. La foto del azul más amarillo se mantiene pegada en las enormes torres metálicas que protegen los alrededores del Senado. Las vallas se han convertido en pizarrón de grafitis ocurrentes, amenazas a legisladores, ironías de moneros y vitrina en la que se exhiben los rostros de los que “entregan nuestro petróleo” a los extranjeros.

La cara de Corral se acompaña con la leyenda “se busca por vende patrias…”.

Ni idea tiene la mayoría de los que mantienen el “cerco patriótico” que tres o cuatro panistas ya anunciaron su voto en contra de la Reforma Energética. Corral es uno. Los otros tres: Marcela Torres Peimbert, Ernesto Ruffo, y Francisco Domínguez.

El escándalo de la adelita obradorista jaló las miradas de los que allí nos encontrábamos. De entre la bola salió Corral acomodándose el saco. Nos dicen que lo jaloneó la mujer. Corrió unos metros hacia el otro cerco —el policiaco— para ponerse a buen resguardo. Los escudos de los granaderos se abrieron y el de Chihuahua ingresó a la zona cero.

Vimos la posibilidad de meternos con el político de Chihuahua. “Vengo con el senador Corral”, le dije a uno de los policías. Al escucharnos reviró sorprendido. “¿Es senador?”, antes de abrirnos paso, el uniformado comentó: “Con razón le querían pegar…”.

Ya dentro del recinto legislativo le contamos la anécdota al coordinador de los senadores panistas, Jorge Luis Preciado. “¡Pero si está con ellos!” reviró.

Luego nos contó que no se ha librado de la ira obradorista. “Me han llamado puto, rata, vendepatrias, ojete”, y otras linduras más. “No me golpearon, pero sí a la camioneta en la que viajaba”, puntualizó.

Preciado, por cierto, hizo cera y pabilo del derecho constitucional a convocar la consulta pública revocatoria sobre los cambios constitucionales que promueve el PRD, con Cuauhtémoc Cárdenas a la cabeza.

“No me preocupan ni las protestas callejeras ni la consulta popular. Ésta se hace cada tres años”, nos dijo, en referencia a las elecciones. Una consulta popular pondría en riesgo inversiones de entre 50 y 100 mil millones de dólares, consideró el colimense.

A Carlos Romero Deschamps le torcieron el brazo. No le quedó otra que alinearse a una Reforma Energética que excluye del Consejo de Administración de Pemex a los integrantes del sindicato. Tiene prohibido alebrestarse. La sombra de Elba Esther Gordillo lo amenaza.

El PRI cedió a las presiones del PAN. No le quedó otra. Necesita a los azules para alcanzar la mayoría calificada que requieren los cambios a tres artículos constitucionales (25, 27 y 28) que contiene el dictamen de la Reforma Energética para abrir el sector energético a una mayor inversión privada.

El senador Chon Orihuela, cuate del dirigente del sindicato petrolero, salió a dar la cara por el PRI. Le encargaron la ingrata chamba:

“Hoy estamos viendo cómo Pemex transita de ser una paraestatal, un institución del gobierno mexicano a una empresa pública. Lo ortodoxo en el ámbito empresarial es que el sindicato no tenga representantes en el Consejo de Administración, a no ser que fuera una empresa de cooperativa”.

O sea, van para afuera.

“¿Estamos?”, preguntó ayer el panista Ernesto Cordero a Emilio Gamboa. “¡Estamos!”, confirmó el priista. La escena se produjo en las oficinas del coordinador de la bancada del PRI en el Senado, según el entorno del legislador calderonista.

El priista tenía claro que la negociación con el PAN pasaba obligadamente por el otrora jefe de la bancada azul en la Cámara alta. Trae una parte de la bancada. Reivindican 24 de 38 integrantes. Quedaba así  sellado el pacto entre azules y tricolores, que culminó con la aprobación en lo general de la Reforma Energética, cerca de la media noche.

Charlamos con el panista en el patio del Senado. Con franqueza la preguntamos hasta dónde irá la apertura del sector energético a la iniciativa privada nacional y extranjera. “Habrá producción compartida, utilidad compartida, contratos y servicios, contratos de licencia”, repuso.

Estos últimos son los que más polémica provocan. “Equivalen a concesiones”, nos dijo una y otra vez el ex secretario de Hacienda. Lo repitió en tribuna el perredista Luis Sánchez.

—¿Esto quiere decir que con estos contratos las empresas pueden incluir en sus activos el petróleo mexicano?, le preguntamos.

—No pueden meterlo en sus activos, pero sí hablar de un flujo futuro esperado, como se hace en todo el mundo, repuso.

Nos llegó un anuncio de los abogados del ex gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington, involucrado en vínculos con el narco. Hoy a las 11 horas presentarán en las oficinas de la PGR una denuncia de hechos posiblemente constitutivos de delitos en contra de diversos servidores públicos del Servicio Exterior Mexicano y de la propia Procuraduría.

El anuncio no dice contra quién va la denuncia. Hace apenas seis días, los abogados del tamaulipeco solicitaron a la Procuraduría que encabeza Jesús Murillo Karam que investigue a su predecesora, Maricela Morales, y a Cuitláhuac Salinas, ex de la SEIDO, por “violaciones en el proceso” de cliente. Pero el hecho de que hable de la propia Procuraduría nos hace pensar que son los mismos.

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