También los niños mexicanos migran a EU

Las autoridades registran más de diez mil aprehensiones anuales de menores no acompañados de origen mexicano.

Gerardo Trujano Velásquez*

México ha sido un país importante en el fenómeno migratorio, por ser un país de origen, tránsito y destino. La mayoría de las migraciones no documentadas son motivadas por la pobreza, la falta de oportunidades o la violencia en los lugares de origen.

Muchos migrantes viajan acompañados de menores de edad, pero un número creciente de menores de 18 años viajan solos, se les denomina Menores No Acompañados (MNA).

En los últimos meses la prensa ha dado cuenta del enorme incremento en la llegada de MNA centroamericanos, que intentan ingresar a EU. La situación ha desbordado en tal magnitud que el pasado 8 de julio el presidente Obama pidió al Congreso de su país tres mil 700 millones de dólares adicionales para atajar la crisis humanitaria provocada por la llegada masiva de MNA a la frontera con México.

Lo que la prensa mexicana no dice es que la migración de MNA se incrementa cada año, y lo más importante para este país, que desde hace ya varios años las autoridades de EU registran más de diez mil aprehensiones anuales de MNA de origen mexicano.

Según datos del U.S. Customs and Border Protection, de las 19 mil 418 aprehensiones de menores en 2009, 16 mil 114 eran mexicanos, el resto eran de El Salvador, Guatemala, y Honduras. De los 18 mil 168 aprehendidos en 2010, 13 mil 724 eran mexicanos. En 2011, 15 mil 701 con 11 mil 768 mexicanos. En 2012 de 24 mil 120 los mexicanos eran 13 mil 974. En 2013 fueron 38 mil 045, de los que 17 mil 240 eran mexicanos. Sólo en 2014 se cambia la proporción, ya que de los 49, mil 005 que llevaban registrados hasta el 31 de agosto, los mexicanos eran 14 mil 702.

Como muestran los datos, sí ha habido un incremento explosivo de los menores centroamericanos que migran solos, pero eso no elimina la brutal realidad de los miles de menores mexicanos que cada año se exponen a todo tipo de abusos y peligros por intentar llegar solos a Estados Unidos.

La mayoría de esos MNA migran con la intención de reunirse con sus familiares en el país de destino. Se trata de menores “dejados atrás” por sus padres, al cuidado de familiares o conocidos, muchas veces expuestos al maltrato, violaciones o explotación laboral. En algunos casos, cuando el familiar muere quedan a la deriva y por eso deciden iniciar la migración.

El enorme incremento en la migración de MNA en los últimos años se explica por el endurecimiento de la vigilancia y medidas de contención en EU, que dificultan, o incluso impiden, la circularidad de la migración laboral hacia/desde ese país.

La respuesta gubernamental de México y EU ha sido la detención y devolución o expatriación expedita, para después devolverlos a su lugar de origen, sin considerar el principio de velar por el interés superior de la niñez.

Además de los inconvenientes y violaciones que sufren los MNA durante el trayecto; una vez que son aprehendidos, en el proceso se vulneran sus derechos, porque prevalece la idea de que son infractores. Muchas veces los menores son remitidos a estaciones migratorias, donde no existe atención especializada.

Cuando tienen suerte, son remitidos a albergues del DIF, pero éstos son insuficientes, discriminatorios (no reciben mayores de 12 años, ni menores embarazadas o con hijos) y el personal que los atiende no está capacitado para hablar alguna lengua diferente al español. El Instituto Nacional de Migración cuenta con Oficiales de Protección a la Infancia, pero éstos son insuficientes y a menudo los siguen viendo como infractores.

Si el Estado mexicano no puede acabar con las causas de esa migración, por lo menos debería garantizar que en todo el proceso prevalezca el interés superior de los menores migrantes no acompañados.

* Coordinador académico de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Anáhuac México Norte.

forointernacional@anahuac.mx

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