Fuenteovejuna

Dos hombres jóvenes, hermanos entre sí, fueron golpeados, dados por muertos y quemados en la plaza pública por una turba enardecida amparada en el anonimato de la colectividad.

El diseño que de su carta astral hizo en su momento Marcelo Ebrard Casaubon culminaba en la Presidencia de la República, previa puñalada trapera a su mentor Andrés Manuel. El declive de esta perspectiva se dio el 23 de noviembre de 2004 en San Juan Ixtayopan, una localidad que dudo que conozca don Marcelo. Está en la delegación Tláhuac de la capital que Marcelo gobernaba. En ese sitio, un par de agentes encubiertos de la seguridad nacional, que andaban a la caza de guerrilleros, fueron descubiertos, inculpados, juzgados y ejecutados a la manera del sur estadunidense o su lejano oeste. Fueron linchados y quemados medio vivos. Vicente Fox, en ejercicio de su autoridad, cesó a Marcelo, quien fue recogido por Andrés Manuel para una chamba en el DF y a todos se nos olvidó el dramático incidente infrecuente, que ya no lo es tanto.

La noche del lunes pasado, en el poblado de Ajalpan, Puebla, dos hombres jóvenes, hermanos entre sí, fueron golpeados, dados por muertos y quemados en la plaza pública por una turba enardecida amparada en el anonimato de la colectividad. Fuenteovejuna. Se dijo en el pueblo de veinte mil habitantes, que estos dos sujetos habían tratado de secuestrar a una niña en una tortillería. Rey David Copado Molina, de 35 años y padre de gemelos, y Abraham Copado Molina, su hermano de 25, se dedicaban a levantar datos para las hoy populares encuestas de opinión o preferencias comerciales. Los Copado Molina andaban preguntando sobre el consumo de la tortilla, justamente. Alguien difundió la especie de su actitud sospechosa, que los llevó detenidos a la presidencia municipal, que en pueblo chico es el infierno grande de la cárcel. Alrededor de mil personas, contaminadas del chisme, fueron por ellos, los sacaron de la reja, los llevaron a la plaza y los asesinaron. Uno a machetazos, el otro, quemado vivo.

El concepto de fuenteovejuna no lo inventó Lope de Vega. Cualquier sociedad que se sienta traicionada por quien debe ejercer la autoridad en beneficio del pueblo, se siente implícitamente autorizada para hacer justicia por mano propia. Lo que no es correcto, pero es justo. O al revés.

Por todo el centro-sur del país, especialmente en comunidades como el poblano Ajalpan, que están en el tránsito de lo rural a lo urbano, suele suceder que el populacho cape a los violadores, mate a los asesinos y dé graves azotes a los ladrones. Es un retorno a los tiempos bíblicos del ojo por ojo. Las adúlteras apedreadas y los parricidas emparedados.

El concepto de la pena tiene dos vertientes: el de la venganza y el de la amenaza preventiva. No mates, porque te mato; no robes porque te puede ir peor. Pero la más importante deducción de todo este asunto es la incompetencia de la autoridad para ser lo que debe ser.

PILÓN.- Pocas designaciones hechas por el presidente Peña Nieto causaron tanta molestia justificada como la de don Arturo Escobar y Vega, subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación. Puede ser que me equivoque, pero la nominación ad chalecum del exprocurador Medina Mora como jurisprudente de ligas mayores provocó mayor disturbio. Pero el subsecretario Escobar parece no entender que, calladito, se ve más bonito. En su entrevista con El Universal dijo un par de tonterías. Por ejemplo, que México no tiene problemas de adicción a las drogas; que “si Estados Unidos, Canadá, América Latina y la ONU definen generar una política nueva en materia de liberación de la mariguana, es un tema que habrá que debatir". ¡Sopas!

Pero la declaración que mereció el titular del periódico entrevistador se desprende del rechazo del señor subsecretario a la propuesta del magistrado Zaldívar de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (otro poder autónomo, diferente al Ejecutivo del que R2-D2 forma parte) para despenalizar el consumo lúdico de la mariguana en México.

Declaró el señor subsecretario que la legalización de la mota equivalía a pensar “convertir en un hombre de negocios a El Chapo Guzmán o a La Barbie”. Ésa fue su mayor pifia. El señor Joaquín Guzmán Loera es, desde hace muchos años, uno de los empresarios mexicanos más exitosos que existen.

Yo le recomiendo al señor subsecretario que se suscriba a Forbes.

Es una revista muy respetada de negocios.

Temas: