Salarios depauperados
En comparación con los países miembros de la OCDE, ocupamos el segundo lugar después de Turquía, con la mayor inflación durante 13 meses consecutivos.
Por lo visto ya se tomó la decisión de que los salarios mínimos sigan depauperados en lo que resta de la presente administración. Hasta el mes de mayo existía la esperanza de que se mejoraran las condiciones de los receptores de este salario, sobre todo tomando en cuenta las declaraciones del presidente de la patronal Coparmex, el señor, Gustavo de Hoyos, quien, en una entrevista en Excélsior con nuestro director general, Pascal Beltrán del Río, hizo un llamado a la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) para que en abril se revisara la posibilidad de elevar dicho salario a 98 pesos con 15 centavos.
Desde diciembre del año pasado había el compromiso de que en el primer cuatrimestre de éste se hiciera una nueva revisión. Argumentaba el señor, De Hoyos que “en Coparmex es muy importante que logremos revertir este proceso de precarización de salario. México perdió en los últimos 50 años, prácticamente, 57 por ciento del poder adquisitivo del salario”, y agregaba que estamos prácticamente en el sótano de Latinoamérica y muy por debajo de los países la OCDE.
El hoy candidato a senador, Miguel Mancera, cuando todavía era jefe de Gobierno de la CDMX, manifestó que la inflación había generado una escalada de precios que debía contenerse con un incremento al salario mínimo, señalando que no debería haber pretextos, como la posible salida del Tratado de Libre Comercio de América del Norte o el proceso electoral; que se trataba de un compromiso que no se podía eludir.
Dichas argumentaciones cayeron al vacío con el boletín de prensa del 21 de mayo de la Conasami, en donde informa que el Consejo de Representantes resolvió por unanimidad no continuar con el proceso de revisión del salario mínimo vigente.
El boletín dice que analizaron la situación económica del país y apreciaron un relativo balance favorable y que habrá que esperar a tener la oportunidad de revisar los resultados económicos completos del primer cuatrimestre. Al final, señalaron que la economía mexicana enfrenta factores de riesgo considerables. Es decir, hay peligros, pero no hagamos nada y sigamos con la depauperación de la población.
A continuación voy a dar algunos datos sacados del muy completo informe mensual, de mayo 2018, elaborado por la Conasami, sobre el comportamiento de la economía, en donde se refleja la realidad de lo que está pasando. Empecemos con la inflación de enero-abril, que fue de 0.90 y que, con excepción del año pasado, es la más alta desde el año de 2015. La variación interanual a abril de 2018 es de 4.55 por ciento, la más alta de las de 2014, 2015 y 2016.
Para el mes de abril, el precio de los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno en los cuatro meses del año eran ya de 8.18 por ciento, y el de los productos agropecuarios de 5.24 por ciento. La canasta básica de abril 2017 a abril 2018 ha crecido 6.20 por ciento.
Y, si nos comparamos con nuestros principales socios comerciales, vemos que en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), la variación interanual de Estados Unidos fue de 2.43 por ciento, de Canadá 2.22 por ciento y nosotros la tuvimos de 4.55 por ciento.
En comparación con los países miembros de la OCDE, ocupamos el segundo lugar después de Turquía, con la mayor inflación durante 13 meses consecutivos. En el documento de la Conasami se reproduce un dato de OXFAM que reafirma la terrible desigualdad en la que vivimos y que indica que las 10 personas más ricas del país, seguro todos miembros del ilustre y batallador Consejo Mexicano de Negocios, tienen una riqueza equivalente a la del 50 por ciento de la población pobre. Con razón están tan desesperados.
Si los miembros del famoso Consejo de Representantes, de la citada comisión, hubieran leído el informe mensual se hubieran dado cuenta del error que cometieron. No se trata de destacar lo malo, sino de darnos cuenta de la realidad y el absurdo de no revisar el salario mínimo, a pesar del compromiso de hacerlo.
Lo que seguirá después de las elecciones y el mundial de futbol será una inflación mayor y un pueblo más empobrecido.
