Propuesta exitosa
Dentro del nuevo Sistema Nacional Anticorrupción, si es que algún día llega a funcionar, se debería incluir también la posibilidad de abrir un sistema de denuncias sobre hechos de corrupción.
La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) ha anunciado esta semana que recompensó a tres whistleblowers (denunciantes), con 83 millones de dólares, siendo la mayor cifra individual otorgada hasta ahora, ya que a uno de ellos le entregaron 33 millones de dólares y a los otros dos, 25 millones a cada uno.
Según el blog de la Foreign Corrupt Practices Act (FCPA), el despacho de abogados Labaton Sucharow, que se dedica a representar a denunciantes, dio información sobre hechos delictivos cometidos por la financiera Merril Lynch a través de un complicado sistema con el que engañaba a sus inversores para obtener mayores beneficios.
La financiera ha admitido los hechos y ha pagado 415 millones de dólares a la SEC para cerrar el caso, quien ha mencionado que esto demuestra el éxito que está teniendo la oficina del denunciante que tiene la SEC.
Esta oficina fue creada en el año 2011 por el Congreso norteamericano para recompensar a aquellas personas que brinden datos concretos sobre hechos de corrupción de compañías privadas que coticen en cualquier bolsa de valores de ese país y cuyos hechos puedan significar más de un millón de dólares en multas. Los denunciantes se pueden llevar entre el 10 y 30 por ciento de las multas impuestas.
Desde su creación, según la información proporcionada, las denuncias comprobadas han generado más de mil millones de dólares de recuperaciones vía las multas pagadas, tanto por empresas estadunidenses como de otros países. Se han recibido más de mil denuncias de personas de 114 países extranjeros, siendo los más importantes Inglaterra con 438, Canadá con 357, China con 238, Australia con 198 e India con 187 denuncias. El jefe de la oficina del denunciante en la SEC ha declarado que la recompensa de 30 millones demuestra la efectividad del programa y llama a los denunciantes de todo el mundo para que puedan aportar información confiable sobre posibles violaciones a las diferentes leyes que en materia de cambios y valores están vigentes en los Estados Unidos.
Lo anterior nos lleva a pensar y proponer que dentro del nuevo Sistema Nacional Anticorrupción, si es que algún día llega a funcionar, se incluya también la posibilidad de abrir un sistema de denuncias sobre hechos de corrupción. El principal elemento del éxito que han tenido en Estados Unidos es que la identidad de los denunciantes se conserva como privada.
Y como hemos visto en este caso, se ha abierto otro nicho de mercado para firmas de abogados que se dedican a buscar denunciantes.
ACLARACIÓN. A raíz de mi columna de la semana pasada sobre el grave caso del PensionISSSTE-ICA, el presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), me envió una serie de documentos que, contrario a lo que yo mencionaba, muestran que la Comisión, a través de su equipo de supervisión operativa, fue quien detectó el comportamiento atípico de varias afores en materia de traspasos y proporcionó la información necesaria a la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), para que iniciara la investigación que produjo la mayor multa impuesta hasta ahora.
El asunto sigue creciendo, sobre todo tomando en cuenta la información que ha salido en los medios de comunicación donde se apunta que el anterior director del PensionISSSTE, recomendado por el secretario de Hacienda y Crédito Público de la época, hizo algunas operaciones indebidas y se presume que tuvo beneficios personales para él, ya que se dice que ahora trabaja y es accionista de una empresa beneficiada con aportaciones de la afore cuando era director.
Tanto el actual director del ISSSTE como el Senado de la República han manifestado que se hará una investigación de los hechos, y el director ha dicho que los 400 millones invertidos en ICA no se van a perder, que van a iniciar una demanda para que se reintegren al Pensionissste.
Lo que llama la atención es que las autoridades del ISSSTE tomaron cartas en el asunto después de que el tema se hizo público. La pregunta es: ¿de no haberse publicado, que habría pasado?
