¿Se habrán dado cuenta?
A nuestro país le costó muchos años reconocer a la izquierda a través del Partido Comunista, y ahora sus dizque sucesores, supuestamente el PRD, la han hundido para pactar con la derecha. Allá ellos.
Estamos frente a una sucesión presidencial quizás única en la historia de nuestro país y no por asuntos ideológicos porque, como hemos visto, los tres precandidatos que ya están en campaña se han manifestado católicos o cristianos, sintiéndose, por cierto, emocionados por ello y, a la menor provocación, citan pasajes de la Biblia o nos mandan oraciones. No sé qué pensarán los musulmanes, los judíos, los ateos o los agnósticos que viven en este país declarado laico con respecto a esta iluminada fe de la cual se sienten tan orgullosos.
A nuestro país le costó, física y políticamente, muchos años reconocer a la izquierda a través del Partido Comunista Mexicano, y ahora sus dizque sucesores, supuestamente el PRD, la han hundido para pactar con la derecha. Allá ellos.
Aún no sabemos cuáles pueden ser las diferencias entre los candidatos, ya que, como es de esperar, todos dicen que van a combatir la corrupción. Esto, a pesar de haber sido parte activa en ella. Tan sólo hay que recordar que a todos los partidos los ha multado el Instituto Nacional Electoral por violar las leyes electorales y todos, sin excepción, han impugnado dichas multas ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Entonces, que no vengan a decir que son impolutos, es una mentira.
Por lo tanto, las campañas no serán muy distintas. Lo estamos viendo cuando los candidatos se disfrazan de indígenas en las comunidades, algunas de las cuales, por cierto, son de las más autoritarias que existen en el país. El hecho de que hagan campaña tras campaña con el mismo ritual ya no sorprende a nadie, ¿se habrán dado cuenta de ello?
Algunas cosas que sí serán nuevas son varias. La primera de ellas es la profusión, seguramente casi a diario, de encuestas elaboradas por despachos reconocidos y no tan reconocidos para quienes el próximo año será económicamente un gran negocio. Y como no está normada esta actividad, se pueden y se hacen encuestas a la carta de los partidos o grupos que las contratan. Sería muy conveniente que para constatar la seriedad de dichas encuestas, por lo menos supiéramos, no el costo, pero sí la metodología y quién las contrató.
Otra cosa nueva será la cantidad exorbitante de dinero que se va a entregar a los partidos contendientes para efectuar sus campañas. Para esta precampaña los tres candidatos de la centro-derecha van a disponer de más de tres millones de pesos diarios. Nos preguntamos, desde el punto de vista de los ciudadanos, cuál es la diferencia real entre precampaña y campaña, porque, al final, serán los mismos tres que están recorriendo actualmente el país. Es decir, los vamos a ver durante seis meses viajando y gastando a cuenta de los impuestos que pagamos unos cuantos. ¿Se habrán dado cuenta de que la gente está harta de las noticias sobre tal desperdicio y desvío de recursos?
Otro tema nuevo serán los mensajes o spots, mismos que, según los medios, serán cerca de 60 millones en los próximos seis meses; de nuevo un gran negocio para algunas empresas. Ya estamos sufriendo todos los días y a todas horas dichos mensajes que no dicen nada nuevo, más allá de promesas, muchas de ellas imposibles de cumplir.
Otro asunto que ya está ocurriendo es la llamada propaganda sucia mediante la utilización de las redes sociales para enviar y reproducir dichos mensajes. Debería castigarse a quien insulta y miente, pero qué más da, no existe el menor respeto por los ciudadanos. ¿Se habrán dado cuenta?
¿Se habrán dado cuenta del momento que está viviendo nuestro país, en donde a la mayoría de la población no le alcanza el dinero para vivir dignamente y las expectativas no son nada halagüeñas? En estas fechas, que supuestamente son para disfrutar, muchísima gente la está pasando muy mal y ven que los candidatos de los diferentes partidos gastan y gastan recursos económicos que seguramente a ellos les hace mucha falta.
Tenemos un sistema electoral totalmente perverso y que no responde a las necesidades de la democracia y la población mexicana. ¿Se habrán dado cuenta?
