Presidente corrupto
Donald Trump es el mandatario de EU que más rápido ha demeritado a la oficina presidencial, a la nación, y que cada día daña más la dignidad que debe tener como Presidente. Ha estado confundiendo la Presidencia con una gran empresa o conglomerado, pero no sólo él, sino toda su familia. Por eso el mote de Corleone
Mientras que la revista norteamericana People ha comparado a la familia Trump con la familia de los locos Adams, de la famosa serie de televisión, en un reciente número de la revista francesa Nouvelle Obstervateur escriben que más bien parece una familia mafiosa semejante a los Corleone.
Los especialistas dicen que en estos seis meses difícilmente se le puede catalogar como el peor Presidente que ha tenido Estados Unidos, pero sí el que más rápido ha demeritado a la oficina presidencial, a la nación, y que cada día daña la dignidad que debe tener como Presidente. Dice una mentira y luego dice otra.
Lo que sí es un hecho es que es el Presidente más corrupto que ha tenido, por lo menos en la historia moderna de esa nación, confundiendo la Presidencia con una gran empresa o conglomerado, pero no sólo él, sino toda la familia. Por eso el mote de Corleone.
Lo que más se ha destacado hasta ahora son las intrigas palaciegas con los rusos, que quizá le cuesten la Presidencia o el encarcelamiento de un hijo. Pero lo peor es la terrible mezcla de intereses comerciales que día a día salen a la luz y que no les importa aclarar a él o a su familia mafiosa.
El pasado mes de junio, el procurador general del estado de Maryland y del Distrito de Columbia presentó una denuncia en contra del señor Trump, por haber aceptado millones de dólares y regalos de gobiernos extranjeros, lo cual es una violación constitucional sin precedente.
Según el procurador, en cualquier decisión política, ya sea con respecto a impuestos, cambio climático o relaciones exteriores, su fortuna personal está dentro de dichas decisiones, ya que sigue participando, al no haberse desligado totalmente, en su conglomerado de empresas que, dada la opacidad con que se ha manejado siempre, algunos calculan que son más de 400 empresas en las cuales tiene alguna participación. Nunca algún presidente había actuado con tanto desprecio a la Constitución como ha demostrado el señor Trump, en palabras del procurador general. Y ésta es apenas una de las denuncias que se han estado presentando en contra de él.
La mezcla de intereses hace que los representantes de otros países, para quedar bien con la familia Trump, les hagan ganar más dinero. Así, por ejemplo, los visitantes diplomáticos chinos se hospedan en un hotel de la cadena Trump y lo que más ha sido publicitado con ocasión de la visita del líder de la República Popular China es que Ivanka, la hija del señor Trump, fue sentada al lado del líder y gracias a ello obtuvo concesiones por parte de ese gobierno para vender algunos de los productos que fabrica y vende en varias partes del mundo. Por cierto, parte de dichos productos, como los zapatos, son fabricados en China por trabajadores que son maltratados tanto salarial como físicamente, según las denuncias publicadas por varias organizaciones.
Su hotel de la Florida Mar-a-Lago, a donde va frecuentemente y anunciándolo siempre, ha recibido a dignatarios extranjeros, ya ha duplicado las cuotas de membresía.
El marido de la hija Ivanka, muy conocido en nuestro país, Jared Kushner, también ha utilizado su posición dentro de la Casa Blanca, no sólo para cuestiones políticas con los rusos, sino para mejorar su patrimonio que como el de su suegro es opaco. Una muestra del desprecio a la ley es que durante varios años la sociedad inmobiliaria de Trump rentaba pisos a un banco iraní, que las autoridades estadunidenses asociaban con grupos terroristas y el programa nuclear de ese país. Es decir, tenía negocios con un enemigo declarado de Estados Unidos.
Un ejemplo de lo que es esta familia, que cita la revista francesa, fue en ocasión de su matrimonio actual, en donde su hijo de 15 años le dijo en público: “Tú no nos quieres, tú te quieres sólo a ti, tú sólo amas el dinero”.
Por eso es que en las relaciones que se tengan hay que tomar en cuenta que se está frente a una persona que no sabe lo que es el servicio público y cuyo único interés es el dinero que pueda conseguir, no para su país, sino para él.
