No tienen llenadero
Un estudio realizado por el Boston Consulting Group muestra que en este sistema económico, por mucha regulación y vigilancia, los bancos más grandes siempre se salen con la suya.
En la pasada reunión del Foro Económico Mundial se analizaron los riesgos globales para este año y, a juicio de los asistentes, los más importantes están relacionados con la desigualdad, la necesidad de revitalizar el crecimiento económico, la preocupación por el incremento en la polarización de las sociedades, el envejecimiento de la población, el aumento de las migraciones forzadas por los conflictos bélicos y la cuestión del cambio climático, entre otros.
Dentro de este esquema de riesgos globales, acaba de aparecer un estudio realizado por el Boston Consulting Group (BCG), empresa clasificada por la revista Fortune en el tercer lugar, entre las mejores compañías del mundo para trabajar.
El BCG publicó este mes el documento denominado en inglés Global Risk 2017: Staying the Course in Banking, mismo que se encuentra disponible en internet, en el cual se aportan datos y comentarios muy interesantes sobre uno de los sectores más importantes de la economía capitalista, como es el de los bancos.
El estudio, realizado con la información de más de 300 bancos de todo tipo y tamaño en el mundo y referida a 2015, indica que por quinto año consecutivo las ganancias de los bancos a nivel global aumentaron, a pesar del incremento a la regulación y la vigilancia por parte de los gobiernos, fundamentalmente estadunidense, europeo y japonés. Este incremento de costos, dicen, les ha obligado a ser más eficientes.
También menciona que cada día se amplía más la brecha entre los grandes bancos y los pequeños, excepto en Estados Unidos, que es más estable, y da algunos consejos de cómo mejorar, sobre todo en estos momentos de intensa regulación y vigilancia.
Pero el estudio también muestra la otra cara del sistema bancario mundial, con base en los datos que han obtenido, señalando que desde la crisis de 2008 los bancos considerados, que representan 80 por ciento de los activos bancarios del planeta, han tenido que pagar la increíble cifra de más de 321 mil millones de dólares a los diversos organismos reguladores de todo el mundo, por las irregularidades que cometieron y siguen cometiendo.
Es decir, por mucha vigilancia y regulación que apliquen los diversos órganos competentes, los bancos continúan en la pauta de cometer irregularidades. Tan sólo el año pasado tuvieron que pagar 42 mil millones de dólares, lo que representa 68 por ciento más que en 2015.
Las sanciones fundamentalmente han sido por lavado de dinero, manipulación de los tipos de interés bancario e incluso la financiación a terroristas y narcotraficantes. Están involucrados los mayores bancos del mundo, es decir, casi ninguno se salva, ya que de una u otra forma han cometido irregularidades.
Ahora, como bien dice Diego Herranz en un artículo en el periódico español digital Público, los banqueros están esperanzados en que el señor Trump cumpla con su promesa de reducir la regulación y permitirles mayor holgura en sus negocios, lícitos e ilícitos.
Lo que muestra este estudio del BCG es que en este sistema económico, por mucha regulación y vigilancia, los más grandes siempre se salen con la suya. Cada año se incrementan las sanciones, pero también cada año aumentan las utilidades y, de esta forma, para los banqueros violar la ley es un riesgo calculado porque siempre salen avante.
A pesar de las sugerencias del estudio, que al final dice que los bancos deberían ser más responsables y optimizar los escasos recursos financieros dándoles un mejor uso, sabemos y es notorio que lo único que privilegian es la ganancia, como objeto último y hasta sagrado.
En varios países se ha comentado que como los banqueros no entienden con multas, habría que proceder más severamente con sanciones penales que impliquen años de cárcel para los directivos que permiten que las irregularidades continúen. Nuestro país es uno de los mejores ejemplos de que a los banqueros no les ha pasado nada. El mejor de ellos es el Fobaproa.
