Ni saben ni pueden
¿No habrá alguien en Los Pinos que
se dé cuenta del fracaso de los anuncios publicitarios de este gobierno?
Si uno revisa los medios de comunicación de los últimos días se da cuenta de que la gran mayoría refleja el enojo de la población por los aumentos de los precios de los bienes que hasta ahora produce el Estado, no se sabe por cuánto tiempo más. Sólo hay algunos comentarios favorables tratando de justificarlos, lo cual es imposible, pues dichos aumentos van a afectar, y seriamente, a millones de mexicanos.
Queda claro que quienes dirigen el campo económico desde el gobierno no saben o no pueden con el paquete y se les está saliendo de las manos aceleradamente, con las consecuencias que estamos viendo, y aunque no toda la culpa es de la actual administración, sí es responsable de seguir con el mismo modelo económico, que sólo ha provocado mayor desigualdad y pobreza. El problema es que tienen un libro y es el único que leen, a pesar de que en muchos países este libro ya es considerado obsoleto y se está demostrando que la famosa globalización no está resolviendo los problemas ingentes de millones de personas en el mundo y que, además, la tendencia es hacia el proteccionismo y el desarrollo local.
Sin embargo, desde hace lustros, los gobernantes se aferraron a desmantelar la industria nacional paraestatal y a firmar tratados de libre comercio con quien se pusiera enfrente, dejando de lado, por ejemplo, el desarrollo del campo y los campesinos. Se nos vendió la idea de que con el TLC lo mejor era importar maíz de Estados Unidos, que era más barato y que, como resultado de ello, habría recursos para “reconvertir” a los campesinos para que sembraran otros productos del campo. Pero la realidad es que se abrió la frontera, llegó el maíz norteamericano y la reconversión de los campesinos y el apoyo nunca se vio.
Hoy somos más débiles que hace 30 años en la soberanía alimentaria, somos más débiles en la industria petrolera que hace 30 años, no digamos en los bienes de capital, etcétera. Éste es el resultado de haber apostado a una sola escuela de pensamiento económico, misma que está demostrando su fracaso estrepitoso. Lo peor es que no lo reconocen y todavía creen que podrán salir adelante.
¿Qué se pretende con la designación del nuevo secretario de Relaciones Exteriores, un defensor del libre comercio y enemigo del proteccionismo? Exactamente lo contrario a lo que ha declarado el señor Trump.
Otro ejemplo de su incapacidad es el comunicado de Pemex exhortando a las organizaciones civiles y políticas para no bloquear sus instalaciones y, además, pidiendo a las autoridades locales “intervenir para que la distribución y suministro de combustible puedan realizarse con normalidad”. Es decir, una empresa cuasi-privada (en eso la están convirtiendo) hace llamamientos a la población y, además, les pide a las autoridades locales que intervengan. ¿Dónde quedan las autoridades federales y su responsabilidad de mantener la libre circulación? ¿No debería ser una autoridad quien hiciera el llamamiento y no una empresa que no es autoridad y cuya principal demanda sería a las autoridades federales para que no pusieran obstáculos a la distribución de gasolina? Una muestra más de no saber gobernar.
Otro de los temas centrales y en los cuales han demostrado que tampoco saben o pueden es el referente a la comunicación social. ¿No habrá alguien en Los Pinos que se dé cuenta del fracaso de los anuncios publicitarios de este gobierno? Ejemplo: el que está en la radio esta semana que habla de las guerras en otros países mientras que aquí gozamos de paz. En la misma semana en que aumentan la gasolina, que aumentan la luz, que sigue su marcha la devaluación del peso, la salida de capitales y que las protestas en todo el país están a la orden del día, ellos hablan de paz y de contar lo bueno. ¿No se dan cuenta de que lo único que hacen con estos anuncios es enardecer más a la población? Es preocupante tanta ineptitud.
De lo que estamos seguros es que lo único que podrá agradecer la mayoría de los niños y jóvenes a este gobierno es que hizo a sus familias más pobres.
