Hombres de negocios
Lo único que han hecho en su vida
los integrantes del gabinete de Donald Trump es ganar y acumular dinero.
Uno de los personajes más sorprendentes del futuro gabinete de multimillonarios escogidos por el señor Donald Trump es el señor Rex Tillerson, quien será el próximo secretario de Estado, el mismo cargo que tenía Hillary Clinton con el presidente Barack Obama, es decir, uno de los puestos más importantes, quizá a veces por encima del vicepresidente.
El señor Tillerson se venía desempeñando desde el año 2006 como director ejecutivo de Exxon Mobil Corporation, segunda empresa por ingresos, la quinta mayor empresa por capitalización del mercado y la petrolera número uno del mundo. Nunca había sido servidor público; entre su currículum se destaca que desde muy joven ingresó en los Boy Scouts y ha alcanzado su máximo nivel (Águila Scout).
En un reciente número de la excelente revista The New York Review of Books aparece un artículo firmado por el presidente de la Fundación Rockefeller, señor David Kaiser, en el cual literalmente desnuda a la Empresa Exxon y al hoy futuro secretario de Estado. Comienza argumentando que han decidido gradualmente desinvertir los recursos que tenían en las empresas petroleras, pero en el caso de la Exxon lo harán de inmediato por su “reprobable conducta moral”, ya que llevan 25 años engañando a los ciudadanos sobre las consecuencias del cambio climático, para seguir protegiendo sus utilidades.
Inclusive comentan que resulta algo irónico, ya que fue el señor John D. Rockefeller quien fundó la Standard Oil, que es la digamos “madre” de ExxonMobil. Al respecto, los representantes de esta última declararon a los medios que no les extrañaba que la fundación sacara sus inversiones, ya que se había convertido en una “conspiradora” contra ellos.
Todo surge debido a que la fundación financió a un grupo independiente de estudiantes reporteros de la Universidad de Columbia para determinar qué tanto sabían y ocultaban Exxon y las otras compañías petroleras sobre el cambio climático. La empresa que dirigía el señor Tillerson era líder en el movimiento que negaba los efectos del cambio climático, incluso declaró que “no estaba claro hasta qué punto el ser humano estaba relacionado con él y que, por tanto, tampoco estaba claro qué se podía hacer al respecto”.
Los reporteros de Columbia encontraron que Exxon sabía, conocía y aceptaba la validez del efecto del cambio climático mucho antes de embarcarse en su negación. Con la información obtenida, el fiscal General de Nueva York empezó este año a investigar si la empresa había cometido fraude por no informar a los accionistas de los riesgos del cambio climático, en función del conocimiento que tenían sus funcionarios. La investigación continúa y ahora veremos qué pasa, porque podría estar implicado en el engaño el futuro secretario de Estado norteamericano.
Por otro lado, resulta que el señor Tillerson es una persona muy cercana a Vladimir Putin, incluso se menciona que desde el siniestro señor Kissinger no hay otro estadunidense que sea más allegado al también siniestro líder ruso y haya compartido tanto tiempo y conversaciones con él. En febrero de este año declaró a los medios de comunicación lo siguiente: “Tengo una relación muy estrecha con Putin, por supuesto no estoy de acuerdo con todo lo que hace como tampoco con lo que hacen otros líderes, pero entiende que soy un hombre de negocios”. Así de simple y claro.
¿Cómo le van a hacer este hombre de negocios y los otros que también ha nombrado el señor Trump, reconvertidos en servidores públicos, para gobernar los intereses de la nación norteamericana, o velarán por los intereses de cada uno de ellos?, pues lo único que han hecho en su vida es ganar y acumular dinero de cualquier manera. Como ejemplo tenemos el caso del petróleo, con declaraciones como ésta del señor Trump: “Sólo estoy interesado en Libia si cogemos su petróleo... para que China no se lo lleve”. La gran frase de John Foster Dulles resplandecerá de nuevo: “Estados Unidos no tiene amigos, sino intereses”.
¡Pobre pueblo y democracia estadunidense, con este gabinete que tomará posesión el día 20 de enero!
