Riqueza mundial
En las denominadas “naciones emergentes” ya se encuentra casi el 20% de los adultos más ricos del mundo, entre las que destaca China, con casi la mitad de ese porcentaje.
Por séptimo año consecutivo, el Credit Suisse Research Institute, perteneciente al banco del mismo nombre, ha publicado el Global Wealth Report, que podríamos traducir como Reporte Global de la Riqueza. En él se da cuenta de la investigación realizada en más de 200 países y que consideró a cuatro mil 800 millones de personas, cifra que según ellos constituye la población adulta en el presente año. El término riqueza se definió como la totalidad de los activos financieros, más los inmuebles propiedad de los adultos, menos las deudas.
Algunos de los resultados de esa investigación que quiero comentar como los más importantes son, por ejemplo, el que explica que en 2015 la riqueza mundial aumentó en 3.5 billones de dólares hasta alcanzar 256 billones, significando un incremento de 1.4% con respecto del año anterior y juzgan que esta cifra es apenas igual al crecimiento de la población mundial. Entonces, el promedio de la riqueza repartida entre todos los adultos es de 52 mil 800 dólares anuales y no ha cambiado desde 2008.
Sin embargo, si nos vamos a revisar por regiones, vemos que este reparto no refleja la realidad, ya que para los estadunidenses el promedio es de 337 mil 78 dólares por persona, mientras que para el conjunto latinoamericano es de tan sólo 18 mil 442 dólares, mismos que ojalá de verdad todos los adultos de nuestro país los recibieran. Para los europeos el promedio es de 125 mil 460 dólares, en cambio para la región Asia-Pacífico, excluyendo a China, es de 46 mil 325 dólares y, como siempre, los más amolados son los del continente africano, donde el promedio es de cuatro mil 261 dólares. Es decir, los estadunidenses tienen, en promedio, casi 20 veces más riqueza por persona que los mexicanos.
El reporte también establece con claridad que la desigualdad en la riqueza una vez más crece en el mundo y el 50% más pobre tiene el uno por ciento de la riqueza mundial, mientras que el 10% más rico tiene casi el 90% del total.
Un dato que llama la atención es que en las denominadas “naciones emergentes” ya se encuentra casi el 20% de los adultos más ricos del mundo, entre las que destaca China, con casi la mitad de ese porcentaje, quien ya supera a países como Francia, Alemania, Italia y Reino Unido.
También se hace un comparativo de la riqueza por países y nuestra región se encuentra en tres categorías. La primera de ellas, la de “riqueza intermedia”, que va de los 25 mil a los 100 mil dólares, donde ubican a Chile, Costa Rica y Uruguay; la de “riqueza frontera”, que va de los cinco mil a los 25 mil dólares, donde nos encontramos nosotros, y aquellos de menos de cinco mil dólares, donde se encuentra Venezuela.
Entre los países que han perdido más ingreso familiar se sitúa el nuestro, sólo rebasado por Argentina, Ucrania y Rusia. En cambio, los que más han ganado son Japón, Nueva Zelanda y la República Checa.
De los datos que aporta esta investigación hay uno curioso, el cual se refiere al número de personas que tienen un patrimonio superior a un millón de dólares. Se busca conocer si hubo un incremento en la cifra o si ésta se redujo, y así tenemos que supuestamente en la medición pasada, en México había 114 mil ciudadanos que tenían arriba de un millón de dólares y ahora son 99 mil, o sea, el país ha perdido a 15 mil súper ricos.
Los mejores clasificados han sido Japón, donde hay 738 mil nuevos millonarios, Estados Unidos con 263 mil más, para llegar a 13 millones 554 mil millonarios y Brasil, que con todo y su crisis, donde se incrementaron en diez mil, llegando a 172 mil en 2016. El país más afectado fue el Reino Unido, que perdió a más de 400 mil millonarios.
Lo importante del estudio es que refleja una vez más la desigualdad y concentración del ingreso en unos cuantos países, de los 200 que supuestamente tomaron en consideración y, sobre todo, que año con año aumenta esta concentración en detrimento de millones de seres en todo el mundo. Los millonarios no deberían estar tan tranquilos con esta situación.
